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16 de septiembre de 2025 a las 08:50

Grito de Independencia: Coyoacán celebra con Giovani Gutiérrez.

La noche coyoacanense se vistió de gala, vibró con el fervor patriótico y se iluminó con la magia de la pirotecnia en una celebración por el 215 aniversario de la Independencia de México que quedará grabada en la memoria de sus habitantes. El majestuoso Palacio de Cortés, testigo silencioso de siglos de historia, se convirtió en el epicentro de una fiesta popular que desbordó las calles y plazas de la alcaldía. La figura del alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar, ataviado con la banda tricolor presidencial, resonó en el silencio previo al grito, cargado de la emoción contenida de miles de almas expectantes. El tañer de la campana, un eco del llamado a la libertad que resonó hace más de dos siglos, marcó el inicio de una noche memorable.

El grito, lanzado con fuerza y convicción, no fue un mero acto protocolario, sino un verdadero clamor colectivo que unió a los presentes en un solo sentimiento de orgullo y pertenencia. Cada nombre pronunciado, cada héroe recordado, avivó la llama de la memoria histórica y el compromiso con la nación. Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, Allende, Aldama… sus nombres, símbolos de la lucha por la libertad, resonaron en los corazones de la multitud que respondía con un vibrante "¡Viva!".

El ondear del Lábaro Patrio, bañado por la luz de los fuegos artificiales, se convirtió en una imagen icónica de la celebración. Cada destello en el cielo coyoacanense representaba una chispa de esperanza, un recordatorio de la lucha que dio origen a la nación mexicana. El tradicional castillo, una obra de arte efímera que iluminó el costado del Palacio de Cortés, fue el broche de oro de una noche llena de color y alegría.

Más allá del protocolo y la ceremonia oficial, la verdadera esencia de la fiesta residió en la calidez y la unión de las familias coyoacanenses. La verbena popular, que se extendió a lo largo de cuatro días, se convirtió en un espacio de encuentro y convivencia, donde más de 90 mil personas, y se espera que lleguen a más de 100 mil durante todo el fin de semana, compartieron la alegría de ser mexicanos. El aroma de los antojitos mexicanos, la música tradicional, las risas de los niños y el bullicio festivo, transformaron las calles de Coyoacán en un auténtico mosaico de la cultura y la tradición mexicana.

Esta celebración, más que un simple aniversario, fue una reafirmación de la identidad coyoacanense y mexicana. Un recordatorio de que la historia se construye día a día, con el esfuerzo y la participación de todos. Un llamado a honrar el legado de los héroes que nos dieron patria y libertad, y a trabajar juntos por un futuro mejor para México. Un futuro donde la alegría, la unidad y el orgullo nacional sigan iluminando las noches de Coyoacán y de todo el país.

Fuente: El Heraldo de México