16 de septiembre de 2025 a las 21:05
Ángeles de bata blanca salvan bebés en terremoto
En medio del caos y la incertidumbre, cuando la tierra ruge bajo nuestros pies y el instinto de supervivencia nos impulsa a buscar refugio, existen almas que se elevan por encima del miedo. El pasado domingo, la naturaleza desató su furia en Assam, India, con un terremoto de magnitud 5.9 que sacudió los cimientos de la región. Pero en medio de la devastación, una luz de esperanza brilló con intensidad: la valentía inquebrantable de dos enfermeras que, ante el peligro inminente, eligieron proteger la vida de los más vulnerables.
Imaginen la escena: las paredes tiemblan, los objetos caen al suelo, el pánico se apodera del ambiente. En la unidad de cuidados neonatales, tres pequeños recién nacidos, indefensos ante la fuerza de la naturaleza, yacen en sus cunas. Y allí, dos figuras, dos ángeles de la guarda con batas blancas, se yerguen como escudos protectores. Sin dudarlo un instante, se abalanzan sobre las cunas, sujetándolas con firmeza, con la determinación grabada en sus rostros. No piensan en sí mismas, solo en las frágiles vidas que tienen bajo su cuidado.
El video, que ha dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales, nos muestra esos 24 segundos eternos que condensan la esencia misma del heroísmo. La luz parpadea, se va, regresa, y finalmente se sumerge todo en la oscuridad. Solo la tenue iluminación de los aparatos médicos, testigos silenciosos de la escena, rompe la negrura. Pero en medio de esa oscuridad, la luz de la humanidad brilla con más fuerza que nunca.
El terremoto, con epicentro cerca de Udalguri, nos recuerda la fragilidad de la vida y la constante amenaza que representan los movimientos telúricos en esta región. Assam, situada en una zona de alta actividad sísmica, ha sufrido a lo largo de la historia las consecuencias de la colisión de las placas tectónicas. El recuerdo del devastador terremoto de 1950, que dejó una huella imborrable en la memoria colectiva, sirve como un recordatorio constante de la fuerza implacable de la naturaleza.
Sin embargo, en medio de la tragedia, también surge la esperanza. La historia de estas dos enfermeras, cuyo nombre aún desconocemos, pero cuyo acto de valentía resonará por siempre, nos inspira y nos recuerda que incluso en los momentos más oscuros, la capacidad de amar y proteger a los demás puede superar cualquier obstáculo. Su heroísmo, que ha conmovido al mundo entero, es un testimonio de la grandeza del espíritu humano y un ejemplo a seguir para todos nosotros. Son un recordatorio de que la verdadera vocación se mide no en palabras, sino en acciones, y que el amor y la compasión pueden florecer incluso en los terrenos más áridos. Estas dos mujeres, heroínas anónimas, nos han dado una lección de humanidad que no olvidaremos. Su valentía, grabada para siempre en esos 24 segundos de video, trascenderá el tiempo y nos recordará que siempre hay luz en la oscuridad.
Fuente: El Heraldo de México