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26 de agosto de 2025 a las 21:00
Prepara a tu perro para un día de playa
El verano es sinónimo de playa, sol y diversión familiar, y para muchos, eso incluye a sus fieles compañeros caninos. Llevar a nuestras mascotas a disfrutar de las olas y la arena se ha convertido en una práctica cada vez más común, pero antes de embarcarnos en esta aventura playera, es crucial entender que este paraíso estival puede esconder peligros para la salud de nuestros amigos de cuatro patas.
Imaginen la escena: un día radiante, el sonido de las olas, la brisa marina… y nuestro perro corriendo feliz por la arena. Parece idílico, ¿verdad? Sin embargo, este escenario aparentemente perfecto puede convertirse en una pesadilla si no tomamos las precauciones necesarias. El sol, la sal, la arena e incluso la fauna marina, elementos característicos del ambiente playero, pueden representar riesgos significativos para el bienestar de nuestros perros, pudiendo desencadenar problemas que van desde molestias digestivas hasta verdaderas emergencias médicas.
El sol, ese astro rey que tanto disfrutamos, puede ser un enemigo silencioso para nuestros peludos amigos. Al igual que nosotros, los perros pueden sufrir quemaduras solares, especialmente en zonas sensibles como la nariz, las orejas y el abdomen. Las razas de pelaje claro o poco denso son aún más vulnerables. Pero el peligro no se limita a las quemaduras. La exposición prolongada al calor puede provocar golpes de calor, una condición grave que requiere atención inmediata. Los perros braquicéfalos, como los pugs, bulldogs o shih tzus, son particularmente susceptibles debido a sus dificultades respiratorias. Jadeo excesivo, lengua de un rojo intenso, vómitos, apatía e incluso convulsiones son señales de alarma que no debemos ignorar.
La arena, ese manto dorado que invita al descanso y al juego, también esconde sus trampas. Para nosotros, caminar descalzos por la arena puede ser una experiencia placentera, pero para nuestros perros, cuyas almohadillas no están protegidas por calzado, la arena caliente puede causar quemaduras dolorosas que pueden infectarse. Además, la inocente costumbre de cavar agujeros en la arena húmeda puede exponer a nuestras mascotas a objetos peligrosos enterrados, como vidrios rotos, anzuelos oxidados o restos de plástico.
El mar, con su inmensidad y sus olas refrescantes, también presenta sus riesgos. Si bien a muchos perros les encanta nadar, ingerir agua de mar en exceso puede provocar una intoxicación por sal, con consecuencias como vómitos, diarrea, deshidratación severa e incluso alteraciones neurológicas. A menudo, mientras juegan, los perros tragan agua sin que nos demos cuenta, por lo que es importante estar atentos. Otro problema común es la otitis, una inflamación del oído que puede ser causada por la humedad. Si el agua entra en los oídos del perro y no se seca adecuadamente, se crea un ambiente propicio para la proliferación de bacterias y hongos, provocando picor, mal olor y secreciones.
Por último, no olvidemos el efecto de la sal sobre la piel y el pelaje de nuestros compañeros caninos. El contacto constante con la sal marina puede resecar la piel, causando picazón, enrojecimiento, dermatitis e irritaciones oculares. Los perros con piel sensible o con predisposición a alergias son especialmente propensos a estas reacciones.
Entonces, ¿cómo podemos disfrutar de la playa con nuestros perros de forma segura? En primer lugar, es fundamental verificar si la playa que planeamos visitar admite mascotas, ya que no todas lo permiten. Una vez confirmado esto, debemos equiparnos con todo lo necesario para garantizar el bienestar de nuestro compañero: agua fresca en abundancia, un recipiente para que pueda beber, una sombrilla o algún tipo de refugio que le proporcione sombra, protector solar específico para perros, y una toalla para secarlo después del baño. Es importante evitar las horas de mayor calor, supervisar constantemente a nuestro perro mientras esté en el agua, y limpiar sus oídos cuidadosamente después del baño para prevenir infecciones. Siguiendo estas recomendaciones, podremos disfrutar de un día de playa inolvidable junto a nuestros amigos peludos, sin poner en riesgo su salud.
Fuente: El Heraldo de México