
26 de agosto de 2025 a las 18:55
Ernesto Barajas contactó a narco tras muerte de amigo
La sombra de la tragedia se cierne nuevamente sobre la música regional mexicana. El reciente asesinato de Ernesto Barajas, líder de Enigma Norteño, nos recuerda la violencia que ha marcado la vida de esta agrupación. No solo el luto por Barajas embarga a la escena musical, sino también el recuerdo del trágico secuestro y asesinato de José Baldenegro, su excompañero, en 2012. Un evento que dejó profundas cicatrices en la banda y que, a pesar del tiempo transcurrido, seguía resonando en sus corazones.
En una de sus últimas entrevistas, concedida a Telemundo, Ernesto Barajas se abrió con crudeza sobre la pérdida de Baldenegro. Con la voz teñida de dolor, recordó el secuestro de su amigo, un evento que los sumió en la incertidumbre y el miedo. Barajas confesó que, aunque el deseo de justicia latía en ellos, el temor a descubrir verdades incómodas los paralizó. "A veces saber tanto no es bueno", declaró, dejando entrever la complejidad de la situación que vivieron. La sombra del crimen organizado, omnipresente en el género de los corridos, se proyectaba sobre ellos, alimentando sus temores y obligándolos a tomar decisiones difíciles.
El impacto del secuestro y asesinato de Baldenegro fue tan devastador que Enigma Norteño consideró retirarse de la música. La pausa, aunque breve, reflejaba la profunda crisis que atravesaban. El miedo a que sus corridos fueran la causa de la tragedia los atormentaba. Sin embargo, una llamada telefónica de un influyente personaje del narcotráfico sinaloense, cuyo nombre Barajas omitió, les brindó una extraña tranquilidad. "Ustedes no tengan pendiente, ustedes hagan su trabajo y ustedes pueden tocar por donde sea", les aseguró la voz al otro lado del teléfono. Estas palabras, provenientes de un mundo oscuro y peligroso, fueron suficientes para que la banda retomara su carrera, aunque la sombra de la tragedia seguía acechándolos.
En otra entrevista, esta vez con Ana Laura Tanaka para Video Rola, Barajas ofreció detalles aún más desgarradores sobre el secuestro de Baldenegro. Recordó la llamada que recibió mientras se recuperaba de una lesión en la rodilla, la noticia que le heló la sangre y la angustia que se apoderó de él y sus compañeros. A pesar del dolor, la banda tuvo que viajar a Estados Unidos para cumplir con un compromiso profesional. La noticia de la muerte de Baldenegro los alcanzó en tierras extranjeras, lejos de su hogar y de la posibilidad de despedirse de su amigo.
La familia de Baldenegro, temerosa de represalias, les pidió que no asistieran al funeral. El lugar donde habían encontrado el cuerpo del músico era un foco de violencia, y la posibilidad de otro secuestro era real. Con el corazón roto, los integrantes de Enigma Norteño tuvieron que resignarse a un adiós a distancia, marcados por la impotencia y el dolor. La historia de Enigma Norteño es un crudo reflejo de la realidad que enfrentan muchos artistas del género regional mexicano, un mundo donde la música y la violencia a menudo se entrelazan, dejando tras de sí un rastro de dolor y pérdidas irreparables. La muerte de Ernesto Barajas cierra un capítulo doloroso en la historia de la banda, pero también nos recuerda la importancia de abordar la violencia que azota a la industria musical y a la sociedad en su conjunto.
Fuente: El Heraldo de México