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26 de agosto de 2025 a las 09:45
El agua se agota: ¡Actúa!
La situación hídrica en el campo mexicano nos presenta un panorama agridulce en esta primera quincena de agosto. Si bien a nivel nacional respiramos un poco más tranquilos que el año pasado, con una disminución generalizada de la sequía, la realidad en el norte del país continúa siendo preocupante. Las lluvias, aunque presentes, no han logrado el impacto deseado en las presas del noroeste, especialmente en Sonora, Baja California y Chihuahua, estados cruciales para la producción agrícola nacional. La canícula, ese período de calor intenso y disminución de precipitaciones, ha asestado un duro golpe a la captación de agua, justo en el momento en que más se necesitaba.
Sinaloa, el granero de México, nos muestra una dualidad inquietante. Aunque la sequía ha disminuido en sus municipios, el nivel de sus presas continúa siendo crítico, lo cual representa un riesgo latente para la producción agrícola de este estado clave. Esta situación exige una atención inmediata y estrategias específicas para garantizar el abastecimiento de agua para los cultivos.
En contraste, el centro y sur del país muestran signos alentadores. Las lluvias han permitido una recuperación parcial de los cultivos de temporal, con niveles de humedad útiles que permiten un desarrollo más favorable. Esta diferencia regional subraya la importancia de adaptar las estrategias a las necesidades específicas de cada zona. No podemos aplicar las mismas soluciones a realidades tan distintas.
El segundo semestre agrícola de 2025 se presenta con una perspectiva relativamente optimista, pero su éxito dependerá en gran medida de la capacidad de respuesta tanto del gobierno como de los productores. La persistencia de la sequía en el norte nos exige una mayor contundencia en la implementación de programas de tecnificación, proyectos estratégicos y diagnósticos municipales precisos. No basta con buenas intenciones; necesitamos metas claras, ambiciosas y, sobre todo, alcanzables, que se traduzcan en apoyos concretos para los productores, con especial énfasis en los pequeños y medianos, que son el corazón del campo mexicano.
Debemos trascender el discurso y enfocarnos en las acciones y los resultados. El Monitor de Sequía del GCMA debe ser una herramienta que nos guíe, no un mero consuelo ante la adversidad. Mientras el centro y sur del país pueden competir en el mercado, el noroeste debe concentrarse en la administración inteligente del riesgo. La eficiencia en el uso del agua, la diversificación de cultivos y la inversión en infraestructura hídrica son cruciales para la supervivencia y prosperidad de esta región.
El caso de la planta agroindustrial en Salamanca, Guanajuato, ilustra la importancia de la transparencia y la responsabilidad en el sector. La falta de claridad en las relaciones entre Millfoods y su contratista GIASA, y el posterior silencio de Millfoods ante las acusaciones, generan un costo reputacional significativo. En la agroindustria, la confianza es un activo tan valioso como la productividad y la calidad. La opacidad y la falta de comunicación erosionan esa confianza y pueden tener consecuencias devastadoras para las empresas involucradas. Este caso nos recuerda la importancia de construir relaciones sólidas y transparentes con todos los actores de la cadena de valor, desde los proveedores hasta los trabajadores. La reputación se construye con el tiempo y el esfuerzo, pero se puede perder en un instante.
Fuente: El Heraldo de México