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26 de agosto de 2025 a las 09:35

Descubre la estupidez musical

La noticia de la aprehensión del líder de "Los Estúpidos" me dejó perplejo. Inicialmente, pensé que se trataba de una noticia política, quizás alguna figura controvertida del Senado. Sin embargo, la realidad superó la ficción: se trataba de una banda criminal. Este hecho me llevó a reflexionar sobre la curiosa tradición de los apodos en el mundo del hampa mexicano. Desde los escalofriantes "Narcosatánicos" y "El Mochaorejas", hasta la tétrica "Mataviejitas" o el casi glamoroso "La Barbie", pasando por los irónicos "Los Peluches", los apodos criminales en México forman un bestiario fascinante y perturbador. Y no olvidemos los que ya se han incorporado al lenguaje cotidiano, como "El Brayan", "Gorilón", "El Charlie", "El Gordo" y la reciente adición, "La Barredora".

Pero "Los Estúpidos"… ese nombre tiene una resonancia particular. No es intimidante, no es ostentoso, es casi… absurdo. Me topé con la noticia en redes sociales, un comunicado de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX anunciando la detención del presunto líder de esta organización en Tlalpan. Se les acusa de una letanía de delitos: secuestro agravado, robo con violencia, extorsión, homicidio y narcomenudeo. La sorpresa inicial dio paso a la incredulidad. ¿Una banda criminal llamada "Los Estúpidos"? Parecía una broma de mal gusto.

La Fiscalía, en su comunicado, se limita a lo informativo. Se entiende que no quieran revelar detalles operativos que puedan comprometer la investigación. Pero, más allá de la mecánica delictiva, hay preguntas que claman por respuestas. ¿Quiénes son estos individuos que decidieron autodenominarse "Los Estúpidos"? ¿Qué los motivó a elegir un nombre tan… peculiar? ¿Hay algún tipo de ritual de iniciación? ¿Requisitos de admisión? ¿Existe una jerarquía interna? ¿Un organigrama estúpido, por así decirlo? ¿Aceptan cartas de recomendación? ¿Se valoran las referencias académicas?

Imagino la escena: la junta de reclutamiento de "Los Estúpidos". "¿Tienes experiencia en estupideces? ¿Eres propenso a tomar decisiones desastrosas? ¿Tu historial delictivo está plagado de errores garrafales? ¡Entonces eres el candidato ideal!". Bromas aparte, la elección del nombre abre un abanico de posibilidades interpretativas. Quizás sea una estrategia de camuflaje, una forma de despistar a las autoridades. O tal vez, una muestra de cinismo, una burla al sistema. Incluso podría ser una declaración involuntaria de principios, una confesión tácita de su propia incompetencia.

El nombre, además, tiene una funcionalidad perversa. En caso de ser capturados, la excusa está servida: "Lo agarraron por estúpido". Una justificación tan simple como contundente. Y las víctimas, con el temor aún latente, podrán decir con toda razón que fueron asaltadas "por unos estúpidos". Una verdad innegable.

Incluso, la clase política podría sacar provecho de la situación. Ante las acusaciones de corrupción e ineficacia, podrían señalar a "Los Estúpidos" y decir, sin mentir, que "no nos gobiernan los estúpidos", una creencia, por desgracia, muy extendida entre la población. En un país donde la realidad a menudo supera la ficción, "Los Estúpidos" se han convertido en un símbolo, una metáfora grotesca de la absurda realidad que nos rodea. Un recordatorio de que, a veces, la línea que separa la comedia de la tragedia es tan delgada como la inteligencia de un criminal que se hace llamar "estúpido".

Fuente: El Heraldo de México