Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad

26 de agosto de 2025 a las 20:15

Decomiso histórico de combustible en Hidalgo

La lucha contra el huachicol en Hidalgo continúa dando frutos, aunque la batalla está lejos de terminar. El reciente aseguramiento de más de 26 mil litros de hidrocarburo robado en Atotonilco de Tula, junto con 15 tanques cisterna, pone de manifiesto la magnitud del problema y la persistencia de las autoridades en combatirlo. No se trata solo de una cifra, sino de un golpe directo a las redes delictivas que operan en la región, un mensaje claro de que la impunidad no tiene cabida en el estado.

Imaginen la escena: la colonia Conejos, en Atotonilco de Tula, convertida en un depósito ilegal de combustible. Una operación conjunta entre la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) destapó la cloaca. Cisternas de diferentes capacidades, algunas incluso reportadas como robadas, almacenaban miles de litros de hidrocarburo, un tesoro ilícito a punto de ser distribuido y comercializado.

La meticulosidad del operativo queda patente en el detalle del informe: seis cisternas de 31 mil litros, tres de 31 mil 500, una pipa de 20 mil, dos de 55 mil, una de 43 mil, y dos más de 33 mil 500 y 35 mil litros. Una logística compleja, que revela la profesionalización de estas bandas dedicadas al robo de combustible. No se trata de simples oportunistas, sino de organizaciones con recursos y capacidad para operar a gran escala.

Pero el hallazgo no se limitó al hidrocarburo. La incautación de una camioneta, dos tractocamiones, 193 dosis de marihuana y 67 de cristal dibuja un panorama aún más preocupante: la convergencia del huachicol con el narcotráfico. Un cóctel explosivo que alimenta la violencia y la inseguridad en la región. La Fiscalía General de la República (FGR) ya ha abierto una carpeta de investigación, un primer paso para desentrañar la red de complicidades y llevar a los responsables ante la justicia.

La situación en Hidalgo es alarmante. Su posición entre los primeros lugares a nivel nacional en robo de hidrocarburo durante la primera mitad del año, con 426 carpetas de investigación por tomas clandestinas, es un llamado a la acción. Un promedio de 61 perforaciones ilegales mensuales ilustra la magnitud del desafío. Las zonas de Tula-Tepeji, Pachuca y su zona metropolitana, y el Valle del Mezquital se han convertido en territorios en disputa entre organizaciones criminales, un campo de batalla donde el control del huachicol es el botín.

La lucha contra este flagelo requiere un esfuerzo conjunto. No basta con los operativos y las incautaciones. Es fundamental fortalecer la inteligencia, la coordinación interinstitucional y la participación ciudadana. Se necesita cortar de raíz la cadena de suministro, desde la extracción ilegal hasta la distribución y venta del combustible robado. Y, sobre todo, atacar las causas que alimentan este fenómeno, como la pobreza, la falta de oportunidades y la corrupción. Solo así se podrá construir un futuro más seguro y próspero para Hidalgo.

Fuente: El Heraldo de México