Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

26 de agosto de 2025 a las 09:40

Caribeño y Político: Una Comedia

Nos encontramos, una vez más, ante el espectáculo circense de la política latinoamericana. Un guión desgastado, previsible, con personajes caricaturescos que repiten sus papeles hasta la náusea. La invocación a Cipriano Castro por parte de Nicolás Maduro no es más que una estrategia manida, un recurso gastado para inflamar el nacionalismo y desviar la atención de los problemas reales que aquejan a Venezuela. Se viste con las ropas de la historia, pero su discurso carece de la legitimidad y la fuerza del pasado. Es un eco hueco, una imitación burda que busca resonancia en un público ávido de simplicidad y emociones fuertes.

¿A quién pretende engañar con esta farsa patriótica? A una población desinformada, manipulada por un aparato propagandístico que controla los medios y las redes sociales. Una población que se alimenta de titulares sensacionalistas y noticias sin contrastar, vulnerable a la desinformación y la propaganda. La comparación con un "guión ilustrado" es acertada: todo está preparado, cada gesto, cada palabra, cada imagen, cuidadosamente orquestados para crear un relato que justifique las acciones del régimen.

Los medios internacionales, con su dependencia de fuentes como Fox News, contribuyen a la confusión. Presentan una visión simplificada, polarizada, que reduce la complejidad de la situación venezolana a una lucha entre el "bien" y el "mal". Los videos de submarinos y aviones, las declaraciones de funcionarios estadounidenses y las réplicas del gobierno venezolano, forman parte de esta narrativa manipulada, diseñada para generar miedo e incertidumbre.

La mención de María Corina y la movilización de la milicia bolivariana son elementos más de esta puesta en escena. Se busca crear la imagen de una Venezuela amenazada por fuerzas externas, justificando así la represión y el control interno. Es un juego peligroso que pone en riesgo la estabilidad del país y la seguridad de sus ciudadanos.

La astucia de Maduro reside en apropiarse del discurso de Cipriano Castro sin comprometerse con sus palabras. Utiliza la retórica nacionalista para legitimar su poder, pero sin la intención de cumplir con las promesas del pasado. Es un cinismo que se alimenta de la ignorancia y la desesperanza de un pueblo cansado de la crisis.

La farsa continúa, con sus personajes grotescos y sus diálogos absurdos. Una comedia trágica que refleja la decadencia de la política latinoamericana. Un espectáculo repetitivo que nos deja con una sensación de impotencia y una risa amarga en los labios. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo espectadores de esta obra macabra? ¿Cuándo despertaremos de esta pesadilla y exigiremos un cambio real?

Fuente: El Heraldo de México