
26 de agosto de 2025 a las 05:10
Alerta: Legionelosis mortal en NY, sin vacuna.
La sombra de la legionelosis se cierne sobre la ciudad de Nueva York. Seis vidas apagadas, 112 casos confirmados y siete personas luchando en hospitales, pintan un panorama preocupante. La bacteria Legionella, un enemigo invisible que acecha en las aguas, ha encontrado su caldo de cultivo en los sistemas de agua artificiales de la ciudad. No hablamos del agua que bebemos, sino de la que circula por torres de enfriamiento, sistemas de aire acondicionado y humidificadores, convertidos en silenciosos propagadores de la enfermedad. Imaginen esas minúsculas gotas de agua, suspendidas en el aire, transportando la bacteria directamente a nuestros pulmones. Una imagen inquietante que nos recuerda la fragilidad de nuestra salud.
Doce torres de enfriamiento, en diez edificios diferentes, están bajo la lupa de las autoridades sanitarias. Son los principales sospechosos, el escenario perfecto para la Legionella, que prospera en temperaturas entre los 20 y 50 grados centígrados. Los inspectores trabajan contrarreloj para identificar la fuente exacta del brote y frenar su avance.
La legionelosis se presenta de dos maneras: una forma leve, similar a una gripe común, con fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y malestar general, que suele remitir sin tratamiento específico. Pero la otra cara de la moneda es mucho más oscura. La forma pulmonar, con un periodo de incubación más largo, puede desencadenar una neumonía devastadora, con tos persistente, dificultad para respirar, dolor en el pecho y fiebre alta. En los casos más graves, las complicaciones respiratorias pueden ser fatales, especialmente para personas con sistemas inmunológicos debilitados, adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Ante este escenario, la prevención se convierte en nuestra mejor arma. No existe una vacuna contra la legionelosis, por lo que el mantenimiento riguroso y la desinfección regular de los sistemas de agua son cruciales. Limpieza periódica, uso de biocidas adecuados… medidas que pueden marcar la diferencia entre la salud y la enfermedad. Es fundamental que los propietarios de edificios y los responsables del mantenimiento de estos sistemas asuman su responsabilidad y garanticen la seguridad de todos.
La información es poder. Si usted o algún conocido ha estado en la zona afectada y presenta síntomas similares a los descritos -fiebre, tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho- no dude en buscar atención médica inmediata. No se automedique. Un diagnóstico temprano puede ser la clave para una recuperación exitosa. Manténgase informado, siga las recomendaciones de las autoridades sanitarias y proteja su salud y la de su familia. La lucha contra la legionelosis es una batalla que debemos librar juntos.
Fuente: El Heraldo de México