
26 de agosto de 2025 a las 05:05
Adiós a estos artículos en tu equipaje de mano
La experiencia de viajar en avión, desde la emoción del primer vuelo hasta la familiaridad del último, se complementa con el ritual, a veces estresante, de preparar el equipaje. Y es que empacar no se trata solo de elegir qué ropa llevar, sino de entender las, a veces laberínticas, regulaciones de seguridad. Recientemente, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) ha actualizado su lista de artículos prohibidos en el equipaje facturado, lo que ha generado cierta confusión entre los viajeros. Si bien cada aerolínea tiene sus propias políticas, mantenerse al tanto de las directrices de la TSA es fundamental para evitar contratiempos.
En esta ocasión, el foco de atención se centra en ciertos aparatos para el cuidado del cabello. Según TheStreet, la Administración Federal de Aviación (FAA) se alinea con la TSA para prohibir el transporte en bodega de aquellos dispositivos que funcionan con cartuchos de gas butano. La razón detrás de esta medida radica en la potencial peligrosidad de estos materiales inflamables en la presurizada bodega de un avión. Imaginen un cartucho con una fuga, sometido a las variaciones de presión y temperatura durante el vuelo. El riesgo, aunque pequeño, es suficiente para justificar la precaución.
Sin embargo, no todo son malas noticias para los viajeros preocupados por su apariencia. Estos mismos aparatos, incluyendo planchas y rizadores de pelo que utilizan estos cartuchos, están permitidos en el equipaje de mano, siempre y cuando se tomen las precauciones necesarias. La clave está en asegurar que el dispositivo cuente con un mecanismo de seguridad que impida su activación accidental durante el vuelo. Un protector de plástico o una tapa firme son medidas sencillas pero efectivas para evitar cualquier incidente. En contraste, los clásicos aparatos de peluquería con cable, sin cartuchos de gas, no presentan ninguna restricción y pueden viajar tanto en el equipaje de mano como en el facturado.
Lo interesante de estas regulaciones es que contrastan con la permisividad hacia otros artículos, algunos bastante inusuales, que sí se pueden llevar en el avión. Desde instrumentos musicales de gran tamaño hasta artículos deportivos específicos, la lista de objetos permitidos puede llegar a sorprender. No obstante, siempre es recomendable consultar con la aerolínea en cuestión para conocer sus políticas específicas sobre dimensiones y peso. Por ejemplo, un violonchelo, aunque permitido en cabina por algunas aerolíneas, podría requerir la compra de un asiento adicional.
En definitiva, la preparación del equipaje no debería ser una fuente de estrés. Informarse adecuadamente sobre las regulaciones vigentes, tanto de la TSA como de la aerolínea con la que volamos, nos permitirá disfrutar de un viaje tranquilo y sin sobresaltos. Más vale prevenir que lamentar, especialmente cuando se trata de la seguridad en el aire. Recuerda, una simple consulta puede ahorrarte tiempo, dinero y posibles inconvenientes. Y si tienes dudas, siempre puedes contactar directamente con la aerolínea o la TSA para obtener información precisa y actualizada. ¡Buen viaje!
Fuente: El Heraldo de México