
Inicio > Noticias > Farmacovigilancia
25 de agosto de 2025 a las 21:40
Seguridad del Paciente: Nuestro Compromiso
La armonización regulatoria en materia de farmacovigilancia en Latinoamérica está experimentando un impulso sin precedentes. El reciente 7° Simposio de la ISoP, celebrado en Mérida, Yucatán, se convirtió en el epicentro de este avance, reuniendo a las principales autoridades sanitarias de la región. Desde México hasta Argentina, pasando por Colombia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Perú y Chile, el compromiso con la adopción de estándares internacionales como MedDRA y WHODrug es palpable. Esto no solo facilita la interoperabilidad de datos cruciales para la seguridad de los pacientes, sino que también sienta las bases para una detección temprana de señales de alerta y una cooperación transfronteriza más eficaz. Imaginen la potencia de una red latinoamericana que comparta información en tiempo real sobre reacciones adversas a medicamentos, permitiendo una respuesta coordinada y protegiendo a millones de personas.
México, a través de la COFEPRIS, se erige como un ejemplo a seguir en la región. Las actualizaciones al marco normativo y el fortalecimiento de las Buenas Prácticas de Farmacovigilancia presentadas por el Dr. Gandi Rayón, no solo reflejan el compromiso del país con la seguridad del paciente, sino que también ofrecen un modelo replicable para otras naciones. Estas medidas, que van desde la capacitación del personal de salud hasta la implementación de sistemas de reporte más eficientes, son la piedra angular de un sistema de farmacovigilancia robusto y confiable.
La industria farmacéutica, consciente de su papel crucial en este proceso, ha abrazado la innovación como herramienta para mejorar la seguridad farmacoterapéutica. Gigantes como Bayer y Pfizer, junto a la mexicana PiSA, destacaron el potencial de la digitalización, la inteligencia artificial y la evidencia del mundo real. Imaginen la posibilidad de analizar grandes cantidades de datos para identificar patrones y predecir reacciones adversas, personalizando los tratamientos y minimizando los riesgos. La creación de bases de datos compartidas entre el sector público y privado, una propuesta que resonó con fuerza en el simposio, es fundamental para materializar esta visión. Esta colaboración permitiría un monitoreo exhaustivo del comportamiento de los medicamentos en la población, anticipándose a posibles problemas y garantizando la seguridad de todos.
La innovación no se limita a las grandes farmacéuticas. El Dr. Gilberto Castañeda, del Instituto Politécnico Nacional, puso el foco en la importancia de los biosimilares en el tratamiento de enfermedades oncológicas y huérfanas, destacando la inversión de empresas nacionales e internacionales como Pfizer, AmGen y PiSA en el desarrollo de estos productos en México. Sin embargo, advirtió que la búsqueda de la innovación no debe sacrificar la calidad, el cumplimiento regulatorio, la capacidad de distribución y la trazabilidad. Estos elementos son indispensables para garantizar la seguridad y la continuidad del tratamiento, especialmente para pacientes vulnerables.
El simposio culminó con un llamado a la acción conjunto. Autoridades, instituciones de salud, academia e industria coincidieron en la necesidad de redoblar esfuerzos para garantizar la disponibilidad de medicamentos pediátricos, fortalecer las estrategias de mitigación de riesgos en la población geriátrica y aumentar la vigilancia sanitaria de los productos de venta libre. Estos son desafíos que requieren un enfoque integral y colaborativo, donde la innovación, la regulación y la educación se entrelacen para proteger la salud de todos los latinoamericanos. El camino hacia una farmacovigilancia más robusta y eficaz está trazado, y la región se encamina con paso firme hacia un futuro donde la seguridad del paciente sea la prioridad.
Fuente: El Heraldo de México