
25 de agosto de 2025 a las 10:00
El Boxeo: ¡Más Vivo Que Nunca!
El boxeo está viviendo una auténtica revitalización, una ola de renovado interés que abarca desde los escenarios más tradicionales hasta las plataformas digitales más innovadoras. El fin de semana pasado, tuve el placer de asistir a una función de Miura Boxing en la Sala Urbana de Naucalpan. Una velada que me transportó a la época dorada del boxeo mexicano, donde la pasión por el deporte se respiraba en cada golpe, en cada round. Manuel Garrido, el promotor, ha creado un espacio para que sus boxeadores crezcan y se desarrollen, un concepto que, si bien se ha visto antes, es admirable en su perseverancia y dedicación al desarrollo del talento pugilístico. La transmisión por TVC Deportes permitió que más aficionados disfrutaran de este espectáculo, recordándonos la importancia de la difusión para el crecimiento del deporte.
Es inevitable recordar aquellas funciones sabatinas en la Arena Coliseo, un ritual para los amantes del boxeo. No importaba quién peleara, la emoción estaba garantizada. Televisa y Corona, una dupla imbatible, llevaron este deporte a todos los hogares, creando una afición sólida y apasionada. Este modelo, el de una sede fija y un público fiel, se replicó en grandes ciudades del mundo: el Madison Square Garden en Nueva York, el Sports Arena y el Forum en Los Ángeles, el Felt Forum en Filadelfia y el Korakuen Hall en Tokio, por mencionar algunos. Eran lugares donde la magia del boxeo se hacía presente semana tras semana.
Y hablando de magia, ¿qué decir del fenómeno Supernova en el Palacio de los Deportes? Un evento que fusionó el boxeo con el entretenimiento, integrando influencers y espectáculos musicales. Un éxito rotundo que demostró la capacidad del boxeo para adaptarse a las nuevas tendencias y llegar a nuevas audiencias. Más allá del espectáculo, es importante destacar la responsabilidad de la organización al cumplir con todos los lineamientos de la Comisión de Boxeo de la Ciudad de México. El WBC, desde su posición, brindó asesoría y apoyo, reconociendo la importancia de este tipo de eventos para la evolución del deporte. Ver a figuras como Franco Escamilla, conocido por sus monólogos y un estilo de vida quizás no tan atlético, transformarse y subir al ring con una disciplina admirable, es inspirador. Su enfrentamiento con el Escorpión Dorado fue una muestra de la capacidad del boxeo para transformar vidas. Y qué decir de Alana Flores, quien, a pesar de la desventaja física, venció a Gala Montes con una determinación inquebrantable. Estas historias de éxito resonaron con millones de personas que siguieron el evento en diversas plataformas, incluyendo DAZN, demostrando el alcance global del boxeo.
El trabajo social a través del deporte es fundamental, y el programa "Nocaut, no tires la toalla" en Morelos, en colaboración con la gobernadora Margarita González y la Dra. Eunice Rendón, es un ejemplo de ello. Llevar el boxeo a las cárceles como herramienta de reinserción social es una iniciativa que aplaudo y apoyo con entusiasmo. La promesa de instalar 10 rings en el estado abre un abanico de posibilidades para torneos amateur, funciones profesionales y actividades de responsabilidad social.
La expectativa por la pelea entre Canelo Álvarez y Terence Crawford en el Allegiant Stadium es enorme. Una rivalidad México vs. Estados Unidos que evoca combates legendarios como los de Julio César Chávez contra Meldrick Taylor, Pernell Whitaker y Roger Mayweather, o las batallas de Marco Antonio Barrera con Kennedy McKinney y Junior Jones, y la posterior venganza de Érik Morales. El boxeo entre celebridades no es nuevo. Recordemos a Muhammad Ali contra Antonio Inoki, a Mickey Rourke, José Canseco y al exitoso Ed "Too Tall" Jones.
Finalmente, una anécdota que mi padre, José Sulaimán, recordaba con humor. La pelea de Lupe Pintor contra Juan "Kid" Meza por el título supergallo. Tras un accidente que alejó a Pintor del ring, Meza se coronó campeón. El regreso de Pintor y su victoria en una emocionante pelea en el Palacio de los Deportes fue un momento de euforia colectiva. La celebración en el ring, con todos subiendo a felicitar al campeón, terminó con el colapso del cuadrilátero justo cuando mi padre subía. La narración de Don Antonio Andere, "¡Y ahora, justo cuando Don José Sulaimán entró al encordado se ha derrumbado el ring!", quedó grabada en la memoria de todos. Mi padre, con su característico buen humor, solía decir: "Cómo ven, ¡ahora resulta que porque yo me subí se cayó! Bueno, a empezar de una vez la dieta". Son estas historias las que hacen del boxeo un deporte tan rico en anécdotas y emociones.
Fuente: El Heraldo de México