Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Bienestar

25 de agosto de 2025 a las 10:02

Domina tu cuerpo: El poder de la memoria muscular

La inteligencia no se limita a la capacidad de razonar y analizar. Es mucho más amplia, una danza compleja entre mente, cuerpo y emoción. Olvidamos a menudo que nuestro cuerpo, con su intrincada red de nervios y músculos, guarda una sabiduría ancestral, una memoria que nos guía y protege de forma instintiva. A esta inteligencia innata, la llamamos memoria muscular, reptil o celular, y reside en lo más profundo de nuestro ser.

Imaginen a un bebé recién nacido. Carece de la experiencia y el lenguaje para comprender el mundo que lo rodea, pero posee una intuición poderosa que le permite sobrevivir. Llora cuando tiene hambre, se aparta del calor excesivo, busca el contacto reconfortante. Estas reacciones, aparentemente simples, son la manifestación de una inteligencia primordial que reside en el cerebro reptiliano, el encargado de nuestras respuestas más básicas e instintivas.

Esta inteligencia primitiva no desaparece con el crecimiento; permanece activa, funcionando en segundo plano, guiándonos en situaciones que requieren una respuesta rápida e instintiva. ¿Quién no ha experimentado esa sensación de alerta al cruzar la calle y sentir que un coche se acerca a gran velocidad, incluso antes de ser plenamente consciente del peligro? Es nuestra memoria muscular, actuando en milésimas de segundo para protegernos.

Aprender a andar en bicicleta, conducir un coche, tocar un instrumento musical… todas estas habilidades que, con la práctica, se vuelven automáticas, son ejemplos de cómo la memoria muscular integra la intuición y la experiencia. El cuerpo recuerda los movimientos, la secuencia de acciones, liberando a la mente consciente para concentrarse en otros aspectos. Es como si el cuerpo tuviera su propia forma de pensar, una inteligencia que se expresa a través del movimiento y la acción.

En el ajetreo de la vida moderna, con la mente constantemente bombardeada de información, tendemos a desconectarnos de las señales que nuestro cuerpo nos envía. Nos olvidamos de escuchar esa voz interna, esa sabiduría ancestral que reside en cada célula. Recuperar la conexión con nuestra memoria muscular es fundamental para alcanzar un estado de bienestar integral.

¿Cómo podemos acceder a esta inteligencia corporal? La clave está en la atención plena, en la capacidad de observar nuestras sensaciones sin juzgarlas. Prestar atención a la tensión en los hombros, a la respiración acelerada, al cosquilleo en el estómago… son pistas que nos proporciona nuestro cuerpo, señales que nos hablan de nuestras necesidades, emociones y estado de ánimo.

Cultivar la presencia, la escucha interna, nos permite conectar con nuestra intuición, con esa sabiduría instintiva que nos guía hacia el equilibrio y la armonía. Al aprender a escuchar las señales de nuestro cuerpo, no solo mejoramos nuestra capacidad de respuesta ante situaciones de estrés, sino que también accedemos a una fuente inagotable de creatividad e inspiración. La memoria muscular no es un concepto abstracto, sino una realidad tangible que podemos explorar y potenciar para vivir una vida más plena y consciente. Es la llave que abre la puerta a una inteligencia más completa, una inteligencia que integra mente, cuerpo y emoción. Escúchate, la respuesta está en ti.

Fuente: El Heraldo de México