Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

25 de agosto de 2025 a las 10:01

Consensos en la Mesa: Clave del Éxito

El Senado de la República se encuentra en la antesala de un momento crucial: la renovación de su Mesa Directiva. Más allá de un simple trámite parlamentario, esta elección representa la piedra angular de nuestra democracia, el equilibrio de poderes y la madurez política que debe imperar en un país republicano. No se trata de un reparto de posiciones, sino de la construcción de un espacio donde la pluralidad de voces encuentre su cauce y se traduzca en leyes que beneficien a todos los mexicanos.

La Mesa Directiva, ese órgano rector del Senado, compuesto por la Presidencia, las Vicepresidencias y las Secretarías, es la garante de la legalidad y el buen funcionamiento de nuestras deliberaciones. Su labor trasciende lo meramente administrativo, pues es la encargada de velar por el cumplimiento del reglamento, de asegurar la imparcialidad en los debates y de representar al Senado ante las demás instancias del poder público. Es, en esencia, el rostro y la voz de esta soberanía. Por ello, su elección anual debe ser un ejercicio de responsabilidad compartida, un acto de construcción colectiva donde cada grupo parlamentario aporte su visión y compromiso con el país.

La política, en su más noble acepción, es el arte de tejer consensos. En este sentido, la elección de la Mesa Directiva no debe ser un campo de batalla donde se imponga la fuerza numérica, sino un espacio de diálogo constructivo donde las diferencias se conviertan en oportunidades para enriquecer el debate democrático. Debemos aspirar a una Mesa Directiva que refleje la diversidad de nuestro país, que sea un crisol de ideas y perspectivas, donde la voz de las minorías se escuche con la misma atención que la de las mayorías. Solo así podremos construir un Senado verdaderamente representativo, un Senado que responda a las necesidades y anhelos de todos los mexicanos.

Si bien la Cuarta Transformación, impulsada por la coalición de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde, representa una fuerza política significativa en el país, su verdadera fortaleza no reside en la cantidad de escaños, sino en su capacidad de diálogo y apertura a la concertación. La construcción de un México más justo y próspero exige la participación de todas las fuerzas políticas, la suma de voluntades y la búsqueda de puntos de encuentro que nos permitan avanzar hacia un futuro compartido.

En este contexto, la elección de la Mesa Directiva se presenta como una oportunidad invaluable para trascender la confrontación y apostar por el acuerdo. Reconocer la legitimidad de todas las posturas, tanto de quienes impulsan la transformación como de quienes representan visiones alternativas, fortalecerá la representatividad de este órgano de gobierno y brindará certeza a la conducción del Senado.

La Presidencia de la Mesa Directiva, en particular, asume una responsabilidad mayúscula: garantizar la civilidad en las deliberaciones, ordenar los debates con respeto y asegurar que las decisiones reflejen no solo la voluntad de las mayorías, sino también las inquietudes y propuestas de las minorías. Las Vicepresidencias y las Secretarías, a su vez, deben ser piezas clave en este engranaje institucional, contribuyendo a la gobernabilidad parlamentaria y garantizando la representación plural en la toma de decisiones.

El inicio de este segundo año legislativo nos llama a la responsabilidad y a la altura de miras. Privilegiar el diálogo, reconocer la dignidad de todas las expresiones políticas y actuar con visión de Estado son los pilares sobre los que debemos construir un Senado más fuerte, más respetado y más cercano a la ciudadanía.

La democracia no se limita al ejercicio del voto; se construye día a día en la forma en que dialogamos, debatimos y tomamos decisiones. En el Senado de la República, asumimos el compromiso de contribuir a que este proceso sea un ejemplo de civilidad, pluralidad y altura republicana, un proceso que nos permita construir, entre todos, un México mejor.

Fuente: El Heraldo de México