
26 de agosto de 2025 a las 02:50
Alerta: Oleaje intenso en 7 estados.
El rugir del océano se convierte en un grito de advertencia. Las olas, imponentes montañas de agua salada, amenazan con alcanzar hasta 3 metros de altura en las costas de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Imaginen la fuerza bruta de la naturaleza, capaz de arrastrar consigo todo lo que encuentre a su paso. En Baja California Sur, si bien el oleaje se prevé entre 1.5 y 2.5 metros, la precaución sigue siendo la palabra clave. No subestimemos la potencia del mar, incluso en su aparente calma.
Esta situación, prevista para el martes 26 de agosto de 2025, pone en alerta máxima a las autoridades. No se trata solo del espectáculo visual de las olas embravecidas, sino del peligro real que representan para los bañistas, quienes podrían ser arrastrados por la corriente. Pensemos en las familias que visitan las playas, en los niños que juegan en la orilla, desprevenidos ante la fuerza de la naturaleza. La tripulación y los pasajeros de las embarcaciones también se encuentran en una situación vulnerable. La navegación se complica, el riesgo de accidentes aumenta, y la tranquilidad del viaje se ve opacada por la incertidumbre.
Más allá del peligro inmediato para las personas, las estructuras costeras también sufren las consecuencias. Restaurantes, hoteles, casas… todo aquello construido cerca de la orilla se enfrenta a la furia del océano. Imaginen el impacto económico que esto puede representar para las comunidades costeras, que dependen en gran medida del turismo y la pesca.
Ante este panorama, las autoridades han emitido una serie de recomendaciones que es vital seguir. Manténganse informados a través de los canales oficiales, respeten las indicaciones de los salvavidas y, sobre todo, eviten acercarse a la zona costera durante el periodo de alerta. La prudencia puede salvar vidas.
Pero el oleaje no es la única amenaza. El monzón mexicano, en una danza caótica con una vaguada en altura e inestabilidad atmosférica, desatará lluvias torrenciales acompañadas de descargas eléctricas en Sonora y Baja California Sur. La combinación de estos fenómenos meteorológicos crea un escenario propicio para inundaciones y deslaves, poniendo en riesgo la seguridad de las poblaciones locales.
Al mismo tiempo, canales de baja presión se extienden por el interior del país, interactuando con la onda tropical número 25 y generando chubascos y lluvias fuertes a muy fuertes en el norte y noreste. El occidente y el centro del territorio nacional no se libran de la furia de la naturaleza, con la posibilidad de caída de granizo y lluvias intensas en Jalisco y Colima.
El sureste del país también se verá afectado por las lluvias intensas, producto de la interacción entre un canal de baja presión, la onda tropical número 26 y una vaguada en altura. Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco se preparan para recibir precipitaciones que podrían causar inundaciones y deslizamientos de tierra.
Y como si fuera poco, el calor extremo se mantendrá en el norte del país, el litoral del Pacífico y el Golfo de México, así como en la Península de Yucatán. Temperaturas que podrían superar los 45 grados centígrados en Baja California y Sonora pondrán a prueba la resistencia de la población. La hidratación constante y la protección solar serán fundamentales para evitar golpes de calor.
En resumen, nos encontramos ante una situación compleja que requiere la atención y la colaboración de todos. Informémonos, preparémonos y sigamos las recomendaciones de las autoridades. La prevención es nuestra mejor aliada ante la fuerza de la naturaleza.
Fuente: El Heraldo de México