
25 de agosto de 2025 a las 05:40
Alerta: Bloqueo en México-Querétaro este lunes
La angustia y la desesperación se apoderan de la familia de Carlos Cornelio Ortega, un joven de tan solo 25 años que desapareció sin dejar rastro el pasado 22 de agosto en el municipio de Jilotepec, Estado de México. Vestido con una playera negra, pantalón de mezclilla azul y tenis negros con blanco, Carlos conducía su taxi cuando, según reportes, fue secuestrado. Este lunes 25 de agosto, sus seres queridos, con el corazón en un puño y la esperanza como único sostén, han decidido tomar una medida drástica: un bloqueo masivo en la autopista México-Querétaro.
La desaparición de Carlos no es un caso aislado. Previo a este terrible suceso, el joven había recibido amenazas de extorsión, las cuales se negó a pagar. Sus allegados temen que este sea el móvil detrás de su secuestro, una hipótesis que añade aún más sombras a un panorama ya de por sí desolador. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya cuenta con la ficha de búsqueda, pero la familia siente que las autoridades no se han movilizado con la celeridad que el caso amerita.
La autopista México-Querétaro, una de las arterias viales más importantes del país, se convertirá este lunes en el escenario de la desesperada protesta. A partir de las 8:00 de la mañana, a la altura del kilómetro 48, pasando la carretera de Tepotzotlán, cerca del lugar donde Carlos fue visto por última vez, sus familiares y amigos cerrarán la circulación en ambos sentidos. El objetivo es claro: llamar la atención de las autoridades y exigir la localización con vida del joven.
Se prevé un caos vial considerable. Miles de automovilistas y transportistas que se dirigen hacia Querétaro y la Ciudad de México se verán afectados. La familia de Carlos es consciente de las molestias que esta medida ocasionará, pero la angustia por el paradero de su ser querido los ha llevado a tomar esta decisión desesperada. “No tenemos otra opción”, afirman con la voz quebrada por la preocupación. “Tememos por su vida, necesitamos que las autoridades actúen ya”.
El tiempo corre en contra de Carlos. Cada minuto que pasa aumenta la incertidumbre y la desesperación. La familia clama por la solidaridad de la sociedad y hace un llamado a cualquier persona que tenga información sobre su paradero a que se comunique con las autoridades. Mientras tanto, el bloqueo en la México-Querétaro se levanta como un grito desesperado, un testimonio de la impotencia ante la desaparición y la lenta respuesta de las instituciones. ¿Será este acto de protesta suficiente para que Carlos regrese a casa? La pregunta queda flotando en el aire, cargada de angustia y esperanza.
Fuente: El Heraldo de México