
25 de agosto de 2025 a las 07:25
Adolescente muere por rabia en Zacatecas: alerta sanitaria
La sombra de la rabia vuelve a cernirse sobre Zacatecas tras casi cuatro décadas de ausencia, dejando una profunda herida en la comunidad de Mezquital del Oro. Una joven de apenas 17 años, llena de vida y sueños, ha perdido la batalla contra esta enfermedad letal, recordándonos la fragilidad de la existencia y la importancia de la prevención. Su historia, que comenzó con unas vacaciones familiares en Valparaíso, se transformó en una pesadilla cuando un encuentro con un zorrillo el pasado 22 de junio desencadenó la tragedia. La mordedura, aparentemente un incidente aislado, se convirtió en el inicio de un calvario que culminó la noche del 24 de agosto en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Zacatecas.
Imaginen el dolor de sus padres, la angustia de sus familiares, al ver cómo la salud de la joven se deterioraba día a día. Primero, el traslado a Durango, la sospecha inicial, la confirmación del terrible diagnóstico. Luego, el regreso a Zacatecas, la lucha incansable de los médicos especialistas en la unidad de cuidados intensivos, la esperanza que se desvanecía con cada hora que pasaba. Finalmente, la devastadora noticia: una falla multiorgánica puso fin a su joven vida a las 19:30 horas.
Más allá del dolor inmenso que embarga a la familia, este caso nos obliga a reflexionar sobre la importancia de la atención médica oportuna, especialmente en zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos. Mezquital del Oro, en los límites con Jalisco, es un testimonio de la necesidad de fortalecer los servicios de salud y la educación en materia de prevención. ¿Cuántos casos similares podrían evitarse con una mayor concientización sobre los riesgos del contacto con la fauna silvestre? ¿Qué medidas podemos implementar para garantizar que la atención médica llegue a todos los rincones del país, sin importar la distancia o las dificultades geográficas?
La Secretaría de Salud de Zacatecas, en un comunicado oficial, ha confirmado que se ha activado un cerco epidemiológico para rastrear a todas las personas que tuvieron contacto con la joven y reconstruir su itinerario. Es una carrera contra el tiempo para prevenir nuevos contagios y contener la propagación de esta enfermedad, que aunque rara, es extremadamente letal. Se ha asegurado, además, el apoyo a la familia para el traslado del cuerpo desde la capital hasta su lugar de origen, un gesto de solidaridad en medio de la tragedia.
Este lamentable suceso nos recuerda que la salud es un tesoro invaluable y que debemos estar alerta ante los peligros que nos acechan, incluso en los momentos de esparcimiento y contacto con la naturaleza. La rabia, aunque controlada en gran medida, sigue presente y este caso nos llama a redoblar esfuerzos en la prevención y a estar preparados para actuar con rapidez y eficacia ante cualquier sospecha. La memoria de esta joven debe servir como un recordatorio constante de la importancia de la salud pública y la necesidad de trabajar juntos para proteger a nuestras comunidades. ¿Qué podemos hacer como ciudadanos para contribuir a esta tarea? ¿Cómo podemos apoyar a las autoridades sanitarias en su labor de prevención y control de enfermedades? Estas son preguntas que debemos hacernos y responder con acciones concretas.
Fuente: El Heraldo de México