
25 de agosto de 2025 a las 02:40
Vigil: Operativo Portero, puro teatro
La reciente declaración de Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, ha generado un considerable revuelo en el panorama político y social, poniendo en tela de juicio la efectividad del Operativo Portero impulsado por la administración Trump. Vigil, con su vasta experiencia en la lucha contra el narcotráfico, no ha dudado en calificar la estrategia como “puro teatro político”, argumentando que se centra en objetivos de bajo nivel, dejando intacta la estructura de liderazgo de los cárteles. Esta afirmación, lejos de ser una simple crítica, desata una serie de interrogantes sobre la verdadera intención detrás del operativo y su posible impacto en la ya compleja relación bilateral entre Estados Unidos y México.
Según Vigil, el enfoque en individuos encargados de las rutas de trasiego, si bien puede resultar en algunas detenciones, no representa una amenaza real para las organizaciones criminales. Los cárteles, especialmente el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación, cuentan con una infraestructura robusta y una capacidad de adaptación que les permite reemplazar rápidamente a los eslabones perdidos en la cadena. De hecho, el exfuncionario de la DEA enfatiza que la mayoría del tráfico de drogas no se realiza a través de cruces irregulares, sino por las garitas fronterizas legales, un punto crucial que parece ser ignorado por la estrategia actual. Este dato pone de manifiesto la necesidad de una revisión profunda de las políticas de control fronterizo y una mayor cooperación entre ambos países para abordar el problema desde su raíz.
La crítica de Vigil no se limita al Operativo Portero. El exjefe de la DEA también ha cuestionado el flujo de armas desde Estados Unidos hacia México, un factor clave que alimenta la violencia y el poder de los cárteles. Se estima que entre 300 mil y 500 mil armas de tipo militar cruzan la frontera anualmente, un arsenal que fortalece a las organizaciones criminales y perpetúa el ciclo de violencia. Este tráfico de armas, a menudo ignorado en el debate público, representa un desafío crucial que debe ser abordado con la misma urgencia que el tráfico de drogas.
En cuanto a la propuesta de designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, Vigil se muestra escéptico sobre su efectividad. Si bien reconoce la importancia de perseguir las finanzas de estas organizaciones y sancionar a quienes les brindan apoyo, considera que las medidas que se derivarían de dicha designación serían limitadas y no tendrían un impacto real en su operatividad. En su opinión, esta medida podría ser interpretada como un gesto simbólico más que como una estrategia efectiva para combatir el problema.
Finalmente, Vigil destaca el liderazgo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien califica como una persona inteligente y con capacidad de negociación, contrastando su actitud con la de Donald Trump. Esta declaración, en el contexto de las tensiones bilaterales, subraya la importancia del diálogo y la cooperación entre ambos países para encontrar soluciones conjuntas al complejo problema del narcotráfico. La experiencia de Vigil, sumado a su análisis crítico de las políticas actuales, ofrece una perspectiva valiosa para comprender la magnitud del desafío y la necesidad de un enfoque más integral y colaborativo.
Fuente: El Heraldo de México