
25 de agosto de 2025 a las 00:05
Sheinbaum: Mujeres indígenas, orgullo nacional.
El eco de los telares y el murmullo de las voces se entrelazaron en Xochistlahuaca, Guerrero, donde la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se reunió con las Mujeres Artesanas del Pueblo Amuzgo. Un encuentro cargado de simbolismo, no solo por el reconocimiento a la labor de estas mujeres, sino por la profunda conexión personal que la mandataria compartió con las asistentes. Más allá de un discurso político, se percibió una conversación íntima, un diálogo entre mujeres que comparten una historia y una visión de futuro.
Sheinbaum Pardo no se limitó a elogiar la belleza de los huipiles y textiles; ahondó en la necesidad de una valoración justa del trabajo artesanal. No se trata solo de admirar la riqueza cultural que representan estas prendas, sino de asegurar que las manos que las crean reciban una compensación digna. "Que alcance para pagar el tiempo invertido, para comprar la materia prima, y que retribuya el trabajo realizado", enfatizó la presidenta, poniendo el dedo en la llaga de una problemática histórica: la subvaluación del arte textil indígena.
La mandataria trazó un puente entre el pasado y el presente, recordando sus visitas a la región amuzga hace 55 años, acompañada de su madre, Annie Pardo. Una figura clave en la narrativa, pues fue ella quien inculcó en la joven Claudia la apreciación por los huipiles. No se trataba simplemente de prendas de vestir, sino de obras de arte, testimonios de una tradición ancestral, símbolos de identidad y resistencia cultural. La anécdota de la foto de infancia, donde una pequeña Claudia porta un huipil, conmovió a las presentes, reforzando la idea de una conexión genuina, más allá del protocolo.
El compromiso del gobierno no se quedó en palabras. Se anunció una inversión de 500 millones de pesos para el Programa Apoyarte en Guerrero y Oaxaca. Un programa que busca empoderar a las mujeres artesanas a través de créditos de 30 mil pesos, brindándoles las herramientas para impulsar sus negocios y alcanzar la independencia económica. No se trata de caridad, sino de una apuesta por el desarrollo sostenible, por el fortalecimiento de la economía local y por el reconocimiento del papel fundamental que juegan las mujeres indígenas en la construcción del país. Con la Financiera para el Bienestar (Finabien) como brazo ejecutor, ya se han entregado 170 millones de pesos a seis mil mujeres, una cifra que demuestra el avance en la implementación de esta política pública.
Más allá de las cifras, la visita de la Presidenta dejó una huella en las mujeres artesanas de Xochistlahuaca. Se respiró un aire de esperanza, la certeza de que sus voces son escuchadas, de que su trabajo es valorado, de que son parte fundamental del tejido social del país. Un tejido que, como los intrincados diseños de sus huipiles, se fortalece con la diversidad, la inclusión y la justicia social. La lucha por la igualdad y el reconocimiento de las mujeres indígenas continúa, y este encuentro en Guerrero marca un paso importante en ese camino.
Fuente: El Heraldo de México