
24 de agosto de 2025 a las 20:15
Protege tu pensión: ¡Alerta ESTAFA!
La pesadilla del "Hacker Fantasma" se cierne sobre los adultos mayores, acechando sus ahorros de toda una vida. Imaginen despertar un día y descubrir que el fruto de décadas de trabajo, el colchón de seguridad para el futuro, se ha esfumado. Esta es la cruel realidad que enfrentan muchas víctimas de esta sofisticada estafa, que según el FBI ya ha costado a los estadounidenses cerca de mil millones de dólares tan solo en 2024. Un dato escalofriante que nos obliga a estar alerta y a proteger a nuestros seres queridos, especialmente a aquellos más vulnerables.
El modus operandi del "Hacker Fantasma" es tan perverso como efectivo, un siniestro teatro de tres actos que desgarra la tranquilidad de sus víctimas. El primer acto comienza con la aparición del "impostor de soporte técnico". Una llamada, un correo electrónico, un mensaje aparentemente inofensivo que alerta sobre un supuesto problema con el ordenador, el teléfono o alguna cuenta online. Con una voz amable y preocupada, el estafador se gana la confianza de la víctima, solicitando acceso remoto al dispositivo o pidiendo información personal para "solucionar el problema". En este punto, la trampa se cierra y el control comienza a escaparse de las manos del afectado. Por eso, la mejor defensa en esta fase es la desconfianza. Ante cualquier solicitud de este tipo, lo más sensato es colgar el teléfono o ignorar el mensaje. Recuerden, ninguna empresa legítima solicitará acceso remoto a sus dispositivos o datos sensibles sin una previa verificación de identidad.
El segundo acto introduce al "impostor de institución financiera". Una vez que el estafador tiene acceso a la información personal, se hace pasar por un empleado del banco, alertando sobre una supuesta actividad sospechosa en la cuenta. Con la angustia y la preocupación como aliadas, el delincuente persuade a la víctima para que transfiera sus fondos a una "cuenta segura", que en realidad está bajo su control. La actuación es tan convincente que muchas víctimas caen en la trampa, creyendo que están protegiendo su dinero, cuando en realidad lo están entregando directamente a los estafadores. Ante cualquier duda sobre la legitimidad de una comunicación bancaria, lo mejor es contactar directamente con la entidad a través de los canales oficiales.
El tercer y último acto presenta al "impostor del gobierno de Estados Unidos". En esta etapa, el estafador se hace pasar por un agente del FBI, la IRS u otra agencia gubernamental, amenazando con multas, arrestos o incluso la cárcel si la víctima no coopera con una "investigación". El miedo y la presión psicológica son las armas utilizadas para forzar la entrega del dinero. Es fundamental recordar que ninguna agencia gubernamental legítima solicitará pagos a través de transferencias bancarias o tarjetas de regalo. Ante cualquier contacto de este tipo, la recomendación es contactar directamente con la agencia en cuestión para verificar la autenticidad de la solicitud.
La proliferación de estas estafas es un reflejo de la era digital en la que vivimos, donde la información personal se convierte en un activo valioso y vulnerable. La inteligencia artificial y las redes sociales, herramientas que facilitan nuestra vida, también son utilizadas por los delincuentes para perfilar a sus víctimas, adaptando sus estrategias para maximizar el impacto. Por eso, es crucial ser cautelosos con la información que compartimos online y educarnos sobre las tácticas utilizadas por los estafadores.
La protección de nuestros adultos mayores es una responsabilidad compartida. Debemos mantenerlos informados sobre los riesgos, enseñarles a reconocer las señales de alerta y fomentar una cultura de desconfianza ante lo desconocido. Solo así podremos construir un escudo protector contra la amenaza del "Hacker Fantasma" y otras estafas que acechan en el mundo digital. Recordemos, la prevención es la mejor arma contra el fraude.
Fuente: El Heraldo de México