Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Derecho

23 de junio de 2025 a las 09:45

Tu voto, tu voz: ¡Haz que cuente!

El silencio en torno a la elección de las personas juzgadoras del Poder Judicial es preocupante. Nos encontramos en una etapa crucial: la declaración de validez, la entrega de constancias y la resolución de impugnaciones, procesos que deben concluir a más tardar el 28 de agosto. Sin embargo, la atención mediática y pública parece haberse desvanecido. El retraso en el cómputo final por parte del INE, programado inicialmente para el 15 de junio, añade una capa de incertidumbre a un proceso ya de por sí complejo. La inédita demora, con múltiples recesos en las sesiones del Consejo General, nos invita a reflexionar sobre la eficiencia y transparencia de nuestros mecanismos electorales.

La controversia generada por la posible invalidez de la elección, apoyada por cinco de los once integrantes del Consejo General del INE, pone de manifiesto las profundas irregularidades detectadas. Casillas con votaciones atípicas, excediendo incluso el número de votantes; las llamadas "casillas zapato", donde los votos favorecen de manera exclusiva a una candidatura; la presencia de boletas sin doblar, sugiriendo que no fueron depositadas en las urnas, y muchas de ellas con la misma caligrafía, apuntando a una posible manipulación; el robo de paquetes electorales y la distribución de los "acordeones", que evidencian prácticas indebidas como el acarreo de votantes, son solo algunos ejemplos de las anomalías que empañan este proceso.

La situación es, sin duda, histórica y sin precedentes. La decisión final recae ahora en el Tribunal Electoral, aunque el pronóstico parece previsible dada la complejidad para probar las irregularidades. Más allá de la resolución judicial, un dato crucial que merece nuestra atención es la cantidad de votos nulos o en blanco y su aparente ineficacia en nuestro sistema electoral. Abstenerse de votar es una forma de silencio, una muestra de desinterés e indiferencia que, en última instancia, permite que una minoría decida por la mayoría. Criticar las decisiones resultantes de la abstención carece de fundamento cuando no se ejerce el derecho al voto.

Sin embargo, anular el voto o dejarlo en blanco es un acto distinto. Lejos de representar silencio, es una forma de participación activa, una expresión de descontento con las opciones presentadas. Es como elegir "ninguna de las anteriores" en un examen de opción múltiple. Lamentablemente, en nuestro sistema, estos votos tienen el mismo efecto que la abstención, lo cual resulta paradójico e injusto. En otros países, como Colombia o Ecuador, un alto porcentaje de votos nulos o en blanco puede desencadenar la repetición de las elecciones, reconociendo así el descontento social y la necesidad de ofrecer alternativas que respondan a las demandas ciudadanas. Es como en el juego de mesa "Maratón", donde ningún competidor obtiene la victoria si no se cumplen las reglas.

En México, este debate aún no ha cobrado la relevancia que merece. El alto abstencionismo y la gran cantidad de votos nulos o en blanco en la elección de personas juzgadoras del Poder Judicial, superando el 22% y por encima de cualquier candidatura, deberían ser una señal de alarma. En un contexto de intensa crítica a la reforma judicial, estos votos representan una expresión de descontento que no podemos ignorar. Anular el voto no es callar, es participar activamente expresando una opinión. ¿Por qué, entonces, se le otorga el mismo valor que a la abstención?

Esta elección atípica nos ofrece valiosas lecciones para mejorar nuestro sistema electoral y fortalecer nuestra democracia. Es fundamental reflexionar sobre la eficacia de los mecanismos actuales y la necesidad de incorporar mecanismos que den voz al descontento ciudadano expresado a través del voto nulo o en blanco. El futuro de nuestra democracia depende de nuestra capacidad para escuchar y responder a las demandas de la ciudadanía.

Fuente: El Heraldo de México