23 de junio de 2025 a las 06:05
Pueblos Mágicos de Puebla para días lluviosos
La temporada de lluvias ha llegado con fuerza a México, pintando un escenario ideal para quienes buscan la magia en la bruma. Mientras algunos prefieren resguardarse del aguacero, otros ven en él la oportunidad perfecta para explorar la belleza mística de Cuetzalan, un Pueblo Mágico en Puebla que seduce con sus calles empedradas y la niebla que lo envuelve, creando una atmósfera de cuento de hadas. A pocos días del inicio de las vacaciones de verano, las familias mexicanas comienzan a planear sus escapadas. Si bien las playas y destinos paradisíacos suelen ser los más populares, no todos cuentan con el presupuesto para largas travesías. Es ahí donde los Pueblos Mágicos se alzan como la alternativa perfecta, ofreciendo un concentrado de historia, naturaleza, tradición y gastronomía, todo accesible en una escapada corta, incluso desde la Ciudad de México.
Cuetzalan se ha convertido en un imán para los viajeros, especialmente para aquellos que buscan experiencias auténticas. Las redes sociales se inundan de imágenes que capturan la esencia de este lugar: las vibrantes artesanías, los paisajes naturales que parecen sacados de un sueño y las calles empedradas que se transforman en un escenario misterioso bajo el velo de la niebla. Un paraíso para quienes buscan la tranquilidad de un paseo a pie, así como para los amantes de la aventura.
La naturaleza se manifiesta en todo su esplendor en Cuetzalan. Las Grutas de Chichicazapan y Aventura prometen una experiencia subterránea fascinante, mientras que la Cueva del Chivostoc invita a descubrir los secretos que guarda en sus profundidades. Para los más intrépidos, las cascadas de El Salto y Las Golondrinas ofrecen la posibilidad de practicar rappel y tirolesa, sintiendo la adrenalina correr mientras se admiran las imponentes caídas de agua.
El legado histórico de Cuetzalan se respira en cada rincón. Las ruinas de Yohualichan, asentadas sobre una ladera, nos transportan al pasado, revelando la grandeza del centro ceremonial que alguna vez perteneció a la gran Totonacapan. Un sitio arqueológico que nos conecta con las raíces prehispánicas de la región.
La cultura y las tradiciones de Cuetzalan se mantienen vivas en cada detalle. El corredor artesanal, el mercado, el animado tianguis dominical y el Museo Etnográfico Calmahuistic son ventanas a la riqueza artística y cultural de este pueblo. Cada pieza artesanal cuenta una historia, cada color y textura son un reflejo del alma de sus creadores. La Parroquia de San Francisco y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, con su imponente arquitectura, también narran la historia de la fe y la devoción que han moldeado la identidad de Cuetzalan.
Para quienes viajan desde la Ciudad de México en automóvil, la ruta más común es tomar la Calzada Ignacio Zaragoza hacia la Autopista México-Puebla, continuar por la autopista a Orizaba y, al llegar a la caseta de Amozoc, tomar la carretera hacia Oriental y Libres hasta encontrar la desviación a Zacapoaxtla-Cuetzalan.
Si prefieren el transporte público, la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO), ubicada en la estación San Lázaro del Metro, ofrece corridas directas a Cuetzalan. Otra opción es viajar primero a Puebla, desde la misma TAPO o desde otras terminales, y luego tomar un autobús en la central CAPU con destino a este encantador Pueblo Mágico.
Cuetzalan es mucho más que un destino turístico, es una experiencia que despierta los sentidos. Un lugar donde la magia se respira en el aire, se siente en la tierra y se refleja en la sonrisa de su gente. Un refugio para quienes buscan conectar con la naturaleza, la historia y la cultura de México, en un ambiente de tranquilidad y aventura. Un Pueblo Mágico que espera ser descubierto, bajo el encanto de la lluvia y la niebla.
Fuente: El Heraldo de México