Inicio > Noticias > Finanzas Personales
23 de junio de 2025 a las 12:30
Proteja a sus mayores: ¡No más fraudes!
La vulnerabilidad financiera de nuestros adultos mayores sigue siendo una preocupante realidad. Las cifras de la Condusef pintan un panorama sombrío: representan un 30% de las quejas contra la banca, un 20% en el sector de seguros de vida, y un alarmante 60% en las Afore. Si bien el presidente de la Condusef, Oscar Rosado Jiménez, señala una cierta estabilización en el ámbito bancario, con alrededor de 40 mil quejas anuales, la situación en las Afore continúa siendo crítica, en gran parte debido a su modelo de negocio.
Pero el problema va mucho más allá de las complejidades financieras. Los adultos mayores se enfrentan a una triple amenaza, una verdadera encrucijada de riesgos. En primer lugar, y quizás el más peligroso, se encuentra el acecho constante del crimen organizado. Desde los "talladores" que operan con una astucia perversa en cajeros automáticos, hasta las sofisticadas redes de estafadores que utilizan las llamadas telefónicas para obtener información confidencial, los adultos mayores son un blanco fácil para estas prácticas delictivas. La ingenuidad y la confianza, valores que han cultivado a lo largo de su vida, se convierten, lamentablemente, en su punto débil.
La segunda amenaza proviene, paradójicamente, de quienes deberían protegerlos: los funcionarios desleales de instituciones financieras y mercantiles. Imaginen la desolación de un adulto mayor que acude a comprar un mueble, con la ilusión de embellecer su hogar, y termina siendo víctima de un empleado sin escrúpulos que utiliza sus datos para solicitar un crédito fraudulento. Esta traición a la confianza no solo afecta su economía, sino que también deja una profunda herida emocional. Es una realidad que nos obliga a cuestionar la ética y la responsabilidad de las empresas en la protección de sus clientes más vulnerables.
Y como si esto no fuera suficiente, la tercera amenaza se encuentra en el propio círculo familiar. Cuidadores, nietos, incluso familiares cercanos, aprovechan la vulnerabilidad de los adultos mayores para realizar compras no autorizadas en plataformas online, o incluso para sustraer dinero directamente de sus cuentas. Es una realidad dolorosa que nos confronta con la fragilidad de los lazos familiares y la importancia de fortalecer la red de apoyo que rodea a nuestros mayores.
Con una población de más de 17 millones de adultos mayores en México, según datos del Conapo, la urgencia de atender esta problemática es ineludible. No se trata solo de proteger su patrimonio, sino de garantizar su dignidad y bienestar en una etapa de la vida que merece respeto y protección. Es una responsabilidad compartida por las instituciones, las empresas y la sociedad en su conjunto. Debemos construir un entorno seguro y confiable para nuestros adultos mayores, donde puedan disfrutar de la tranquilidad y el respeto que se han ganado a lo largo de una vida de trabajo y dedicación. La tarea es compleja, pero no podemos postergarla más. El futuro de nuestra sociedad depende, en gran medida, de cómo tratamos a quienes nos precedieron y construyeron el camino que hoy transitamos.
Fuente: El Heraldo de México