23 de junio de 2025 a las 09:45
¿Dónde se esconden Caro Quintero y "El Mayo"?
La sombra de la DEA se cierne sobre Rafael Caro Quintero, el juicio se avecina y la justicia estadounidense busca sentar un precedente. El agente Steve Paris, pieza clave en la investigación del asesinato de Enrique "Kiki" Camarena, asegura tener una montaña de pruebas irrefutables contra el narcotraficante mexicano. La presencia intimidante de decenas de agentes de la DEA en la audiencia de presentación de Caro Quintero en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, fue un claro mensaje: meterse con uno de los suyos tiene consecuencias devastadoras. Paris, con la convicción de quien ha dedicado años a este caso, afirma que la evidencia es abrumadora y que Caro Quintero no tiene escapatoria. Este juicio, que se percibe como una venganza por parte de la DEA, deja entrever la doble moral con la que la justicia estadounidense opera.
Mientras Caro Quintero enfrenta la pena de muerte por el asesinato de un agente federal, la figura de Ismael "El Mayo" Zambada, quizás el narcotraficante más poderoso de la historia, se mueve en las sombras de la impunidad. Zambada, quien por décadas lideró el Cártel de Sinaloa, inundó Estados Unidos con toneladas de drogas, incluyendo el letal fentanilo, responsable de miles de muertes. A pesar de las acusaciones de terrorismo y la posibilidad de enfrentar la pena capital, "El Mayo" parece intocable, tanto para la justicia mexicana como para la estadounidense.
Ambos narcotraficantes, Caro Quintero y "El Mayo" Zambada, comparten un denominador común: están encausados en la misma Corte Federal, bajo la lupa de la DEA y los fiscales del Departamento de Justicia. Sin embargo, mientras uno se enfrenta a la pena máxima, el otro podría convertirse en testigo protegido, ofreciendo sus secretos a cambio de privilegios.
La disparidad en el trato judicial es evidente. Caro Quintero, acusado por el homicidio de un agente federal, es llevado al banquillo de los acusados con la intención de aplicarle todo el peso de la ley. Por otro lado, "El Mayo" Zambada, responsable de la muerte de miles de personas por el tráfico de fentanilo, podría salir impune, convirtiéndose en una pieza clave para el gobierno estadounidense.
Este caso pone de manifiesto la naturaleza pragmática y a veces contradictoria de la justicia estadounidense. La búsqueda de la verdad y la aplicación de la ley parecen ceder ante la conveniencia y los intereses políticos. La figura de Caro Quintero, convertida en un ejemplo, contrasta con la sombra de "El Mayo" Zambada, un recordatorio de que la justicia, a veces, tiene un precio. La audiencia de este miércoles es un paso más en el camino hacia el juicio y la posible sentencia de Caro Quintero, un proceso que se observa con atención, no solo por su impacto en la lucha contra el narcotráfico, sino también por lo que revela sobre las contradicciones del sistema judicial estadounidense.
¿Se aplicará la ley con la misma severidad para ambos narcotraficantes o la conveniencia dictará el veredicto final? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, la DEA y el Departamento de Justicia continúan su juego de ajedrez, moviendo sus piezas en el tablero de la geopolítica del narcotráfico.
Fuente: El Heraldo de México