23 de junio de 2025 a las 12:45
Descubre la caligrafía japonesa en el Museo Kaluz
Sumérjanse en la fascinante danza de tinta y papel que es la caligrafía japonesa, un arte milenario donde cada trazo es un susurro del alma. "Trazos de aliento. Caligrafía japonesa" no es simplemente una exposición, es una ventana a la profunda conexión entre técnica, filosofía y emoción que define el shodo. Imaginen la energía que emana de estas obras, creadas por manos de renombrados calígrafos, monjes budistas, maestros confucianos, poetas, pintores y hasta estadistas. Cada pieza, cuidadosamente seleccionada a lo largo de 40 años por el coleccionista estadounidense Terry Welch, nos invita a un diálogo íntimo entre lo visual y lo escrito.
El Museo Kaluz, en el corazón de la Ciudad de México, se convierte en el santuario de esta colección excepcional, como parte del programa “Mes de Japón”. Este espacio, bañado en la tenue luz que realza la belleza de los trazos, ofrece al público la oportunidad única de apreciar la delicadeza y la profundidad de la caligrafía japonesa. No se trata solo de admirar la estética de los caracteres, sino de sentir la vibración de la energía que transmiten, la armonía y la simplicidad que reflejan los valores esenciales de la cultura nipona.
Piensen en la historia que cada trazo cuenta. Algunas de estas obras ya han recorrido otros museos en México y Estados Unidos, compartiendo su silencioso mensaje de belleza. Sin embargo, "Trazos de aliento" nos regala un tesoro aún mayor: la presentación por primera vez al público de 24 obras, elaboradas entre los siglos XVII y XX. Estas piezas, ahora parte del acervo definitivo de arte japonés del Museo Kaluz, enriquecen el legado cultural que este recinto preserva con tanta dedicación.
La experiencia va más allá de la simple observación. Es una invitación a la reflexión, a un viaje sensorial a través de los diferentes recorridos que componen la exposición. Antonio del Valle, fundador del museo y también coleccionista, describe la larga búsqueda de un espacio idóneo para albergar la colección de Terry Welch, un espacio que finalmente encontró en México, en el Museo Kaluz. Un hogar donde la obra de Welch puede respirar y dialogar con el público.
Blanca del Valle, presidenta del museo, nos anima a detenernos en los detalles. A observar la cuidada curaduría, la iluminación que acaricia cada trazo, la museografía que crea un ambiente de serena contemplación. Nos recuerda la importancia de esta exposición, la primera de caligrafía histórica japonesa en el país, convirtiéndose en la más importante de México y Latinoamérica. Un homenaje, en sus palabras, a la visión, dedicación y profundo respeto de Terry Welch por las culturas japonesa y mexicana.
Para Welch, la exposición representa la culminación de un sueño: unir dos civilizaciones que han transformado su vida. Y aunque la muestra presenta solo una veintena de piezas, de las más de 300 que conforman su colección, cada una de ellas es una joya que nos conecta con la esencia del arte japonés. La inauguración, enmarcada por la emotiva interpretación de la pieza Nanu No Yoichi en Satsuma-biwa, un instrumento musical tradicional japonés, a cargo de la compositora y vocalista Yuuka Yamana, añadió un toque de magia a la velada, creando una atmósfera de profunda conexión con la cultura japonesa. "Trazos de aliento" es, sin duda, una experiencia imperdible que nos invita a descubrir la poesía visual de la caligrafía japonesa.
Fuente: El Heraldo de México