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23 de junio de 2025 a las 04:30

¡Chofer atrapado bajo puente!

La escalofriante escena, capturada por una cámara de seguridad y ahora propagándose como la pólvora en redes sociales, ha despertado la indignación y preocupación de miles de hondureños. Un repartidor de gas propano de la empresa Tropigas, cuya identidad aún se desconoce, lucha por su vida tras un brutal accidente laboral ocurrido el 20 de mayo de 2025, pero que solo recientemente ha salido a la luz pública. El video muestra con crudeza el momento en que el camión de Tropigas, cargado con cilindros de gas propano, intenta retroceder bajo un puente de baja altura. Tres empleados viajaban sobre la carga, una práctica que, a juzgar por la reacción en redes, parece ser habitual pero extremadamente peligrosa. Dos de ellos lograron agacharse a tiempo, esquivando el impacto inminente. El tercero, sin embargo, no corrió con la misma suerte. Vestido con una camiseta azul, el joven trabajador quedó atrapado entre el metal implacable del camión y la viga del puente, un instante que congela la sangre en las venas de quien lo presencia.

Las consecuencias fueron devastadoras. El impacto provocó, según fuentes cercanas, un grave desplazamiento en su columna vertebral, una lesión que podría haberle costado la vida o, en el mejor de los casos, la movilidad. La rápida reacción de sus compañeros, quienes alertaron de inmediato al conductor, fue crucial. El camión retrocedió, liberando al herido, quien se retorcía de dolor, visiblemente afectado por la gravedad de sus lesiones. Fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero un manto de silencio cubre su estado actual. No hay comunicados oficiales, ni partes médicos, solo la incertidumbre y la angustia que se respira en las redes sociales.

El video viral ha desatado una ola de críticas hacia Tropigas. Muchos usuarios denuncian la imprudencia del conductor, quien aparentemente no verificó la seguridad de sus empleados antes de realizar la maniobra. Otros cuestionan la permisividad de la empresa al permitir que los trabajadores viajen sobre la carga, una práctica que expone sus vidas a un riesgo innecesario. ¿Acaso no existen protocolos de seguridad? ¿Se prioriza la eficiencia sobre la vida humana? Estas son las preguntas que resuenan en el ciberespacio, exigiendo respuestas contundentes.

Este incidente pone de manifiesto, una vez más, los peligros latentes en la industria de la distribución de gas propano. No solo se trata de la posibilidad de colisiones vehiculares, sino también de caídas, aplastamientos por objetos pesados, como los cilindros de gas, y la exposición constante a gases inflamables. Es imperativo que las empresas del sector implementen medidas de seguridad más rigurosas, que protejan la integridad física de sus trabajadores. Capacitación constante, supervisión adecuada y, sobre todo, una cultura de prevención son esenciales para evitar que tragedias como esta se repitan.

La vida de un trabajador no puede depender de la suerte o de la improvisación. Es responsabilidad de las empresas garantizar un entorno laboral seguro, donde la prioridad sea la protección de quienes día a día arriesgan su vida para llevar el sustento a sus hogares. Esperamos que este lamentable incidente sirva como un llamado de atención, un recordatorio de que la seguridad laboral no es un costo, sino una inversión. Una inversión en la vida, en el bienestar y en la dignidad de los trabajadores. ¿Hasta cuándo seguiremos viendo noticias como esta? ¿Cuántas vidas más se tendrán que sacrificar en el altar de la negligencia? El silencio de Tropigas es ensordecedor. El pueblo hondureño exige respuestas, exige justicia y, sobre todo, exige un cambio.

Fuente: El Heraldo de México