23 de junio de 2025 a las 12:30
Atención especial: Protocolo de primera
La inclusión financiera no se trata solo de abrir cuentas, sino de garantizar que todos, sin importar sus circunstancias, puedan acceder y gestionar sus finanzas con dignidad y respeto. El reciente anuncio de Banco Azteca sobre el desarrollo de un nuevo protocolo de atención a personas con casuísticas especiales, como aquellas en situación de postración, es un paso crucial en la dirección correcta. Demasiado a menudo, las personas con movilidad reducida, problemas de identificación o enfermedades que las confinan a sus hogares se ven excluidas del sistema financiero, privadas de un derecho fundamental en la sociedad moderna. Imaginemos la angustia de depender de otros para realizar transacciones básicas, la impotencia de no poder acceder a sus propios recursos, la vulnerabilidad ante posibles abusos.
La iniciativa de Banco Azteca, impulsada por Tonatiuh Rodríguez Gómez, responde a una necesidad urgente y pone de manifiesto la importancia de adaptar los servicios financieros a la realidad de todos los ciudadanos. No se trata de un favor, sino de una obligación: asegurar que nadie quede marginado por su condición física o de salud. El compromiso de la institución con la inclusión va más allá de las palabras, se traduce en acciones concretas que buscan derribar las barreras que impiden a muchas personas ejercer su autonomía financiera.
Este nuevo protocolo, aún en desarrollo, promete ser un cambio significativo en la forma en que se atiende a las personas con necesidades especiales. Si bien los detalles aún no se han dado a conocer, la expectativa es que se implementen procedimientos flexibles y adaptados a cada situación, que permitan la realización de operaciones bancarias a domicilio, la utilización de medios alternativos de identificación y la capacitación del personal para brindar una atención sensible y respetuosa.
El anuncio de Banco Azteca coincide con la firma del Protocolo para mejorar la atención y servicio a las Personas Adultas Mayores con la Condusef, un paso adicional en la protección de los derechos de los usuarios financieros más vulnerables. La colaboración entre instituciones financieras y organismos reguladores es fundamental para construir un sistema financiero más inclusivo y justo.
Recordemos los casos, lamentablemente frecuentes, de adultos mayores que se han visto obligados a acudir a sucursales bancarias en camilla para acceder a sus fondos. Estas situaciones, que han llegado a los medios de comunicación, ponen en evidencia la necesidad de una transformación profunda en la cultura de atención al cliente. Como bien señaló Oscar Rosado Jiménez, presidente de la Condusef, la atención a personas en estado de postración es un punto débil del sistema financiero que requiere atención inmediata.
La Condusef juega un papel fundamental en la defensa de los derechos de los usuarios. Su llamado a reportar cualquier negativa de atención por parte de las instituciones bancarias es una herramienta poderosa para garantizar que se cumplan los protocolos y se respete la dignidad de todos los ciudadanos. No debemos dudar en acudir a la Condusef si nos enfrentamos a situaciones de discriminación o negligencia por parte de las entidades financieras.
La inclusión financiera no es solo un tema de justicia social, también es un motor de desarrollo económico. Al integrar a todos los ciudadanos al sistema financiero, se amplían las oportunidades, se fomenta el ahorro y se impulsa el crecimiento. El compromiso de Banco Azteca con la inclusión es un ejemplo a seguir para el resto del sector y una esperanza para quienes han sido históricamente excluidos. Esperamos con interés conocer los detalles del nuevo protocolo y su implementación, confiando en que marcará un antes y un después en la atención a personas con necesidades especiales.
Fuente: El Heraldo de México