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22 de junio de 2025 a las 23:25
¿Quién domina? Irán vs. Israel: Poderío Militar
La tensión en Oriente Medio hierve a fuego lento, una olla a presión a punto de estallar. El reciente intercambio de golpes entre Israel e Irán, con la sombra alargada de Estados Unidos cernida sobre el conflicto, nos obliga a analizar fríamente el poderío militar de ambos contendientes. Más allá de la retórica belicosa y las amenazas veladas, ¿cuál de estas dos potencias regionales posee realmente la capacidad de infligir un daño devastador?
A primera vista, las cifras de Global Fire Power (GFP) nos ofrecen un panorama complejo, un tablero de ajedrez donde cada bando cuenta con piezas clave. Israel, con su tecnología de vanguardia y su experiencia en conflictos bélicos, se presenta como un rival formidable en el dominio aéreo. Sus 240 aviones de combate, una cifra significativamente superior a los 188 de Irán, le otorgan una clara ventaja a la hora de controlar los cielos. Además, la superioridad israelí en helicópteros de ataque (48 frente a 13) le confiere una mayor capacidad de respuesta rápida y precisión quirúrgica en operaciones terrestres.
Sin embargo, la supremacía aérea israelí se ve contrarrestada por la abrumadora superioridad numérica de las fuerzas terrestres iraníes. Irán despliega un ejército de tierra imponente, con 1,713 tanques y 65,825 vehículos blindados, cifras que eclipsan por completo las de Israel (1,300 tanques y 35,985 vehículos blindados). Esta diferencia numérica podría ser un factor determinante en un hipotético conflicto terrestre prolongado, donde la capacidad de resistencia y el desgaste se convierten en armas cruciales.
En el ámbito marítimo, la situación se presenta más equilibrada, aunque con matices importantes. Israel, a pesar de no poseer portaaviones ni destructores, cuenta con una flota de submarinos y buques patrulla que le otorgan una presencia significativa en aguas estratégicas. Irán, por su parte, destaca por su numerosa flota de submarinos (25 frente a los 5 de Israel), lo que le permite proyectar una amenaza submarina considerable. La ausencia de fragatas en ambos bandos deja un vacío táctico que podría ser explotado por otras potencias navales en la región.
El factor humano, a menudo subestimado en los análisis militares, también juega un papel crucial. Irán, con un ejército activo de 610,000 efectivos, triplica en tamaño al de Israel (170,000). Esta superioridad numérica, sin embargo, se ve compensada por la extensa reserva israelí de 465,000 soldados, una fuerza latente capaz de ser movilizada rápidamente en caso de conflicto. La preparación y la moral de las tropas, factores intangibles pero decisivos, podrían inclinar la balanza en uno u otro sentido.
En definitiva, la comparación del poderío militar de Israel e Irán no ofrece una respuesta sencilla. Se trata de un complejo juego de fuerzas, donde cada bando posee fortalezas y debilidades que podrían ser explotadas por el otro. Más allá de las cifras frías, la geopolítica, las alianzas internacionales y la voluntad de lucha de cada nación serán factores determinantes en cualquier escenario de conflicto. El futuro de Oriente Medio, una región ya de por sí convulsa, pende de un hilo, y la prudencia y la diplomacia son más necesarias que nunca para evitar una escalada bélica de consecuencias imprevisibles.
Fuente: El Heraldo de México