22 de junio de 2025 a las 19:00
¡Horror en Disneyland!
Un escalofrío recorre la magia de Disneyland París. Lo que parecía ser un cuento de hadas, una boda de ensueño en el reino encantado, se ha transformado en una inquietante historia que ha puesto en alerta a las autoridades francesas. Imaginen la escena: una niña de tan solo nueve años, vestida de novia, con un vaporoso vestido blanco y tacones que la obligaban a dar pasos vacilantes, casi como si la estuvieran forzando a interpretar un papel que no comprendía. El escenario, uno de los lugares más mágicos del mundo, se tornaba sombrío ante la mirada atónita de los empleados del parque, quienes percibieron la incomodidad y el miedo en los ojos de la pequeña. No era la ilusión de una niña jugando a ser princesa, sino la angustia palpable de una situación que desbordaba los límites de la fantasía.
La alarma se disparó. Las autoridades irrumpieron en la escena, interrumpiendo la supuesta "boda falsa" que se celebraba fuera del horario habitual del parque, en una de esas zonas reservadas para eventos especiales. Cuatro personas fueron detenidas: un joven británico de 22 años, presunto novio y organizador del evento; la madre de la niña, una mujer ucraniana de 41 años; y dos ciudadanos letones de 55 y 24 años. Un grupo heterogéneo que añade aún más misterio a esta historia. ¿Qué los unía? ¿Cuál era el verdadero propósito de esta puesta en escena?
Las primeras hipótesis apuntan a una producción audiovisual, una especie de performance o grabación con fines desconocidos. Se habla de un grupo de "invitados" o "extras", como si se tratara de una película improvisada en el corazón de la fantasía. Pero, ¿justifica este fin los medios? ¿Es lícito utilizar a una menor de edad, vestida de novia y visiblemente incómoda, para un proyecto de estas características? La Fiscalía de Meaux, cerca de Chessy, donde se ubica el parque, ha iniciado una investigación a fondo. Los exámenes médicos realizados a la niña confirman que no ha sufrido violencia física, pero las preguntas persisten. ¿Qué tipo de presión psicológica pudo haber sufrido? ¿Cuáles eran las verdaderas intenciones de los adultos involucrados?
La niña, mientras tanto, ha quedado bajo la protección de los servicios sociales. Su futuro, al igual que el desenlace de esta historia, permanece incierto. ¿Volverá con su madre? ¿Será acogida por otros familiares? Las autoridades deberán determinar cuál es el entorno más adecuado para ella, lejos de los flashes y las cámaras que intentaron convertir su infancia en un escenario ajeno a su inocencia.
Este caso nos obliga a reflexionar sobre los límites de la fantasía y la importancia de proteger la infancia. Disneyland París, un lugar concebido para la alegría y la ilusión, se ha convertido en el escenario de un drama que nos recuerda la fragilidad de la inocencia y la necesidad de estar alerta ante cualquier situación que pueda ponerla en peligro. La investigación continúa, y con ella, la esperanza de que la magia vuelva a brillar en los ojos de esta pequeña, liberada del peso de un vestido blanco que nunca debió llevar.
Fuente: El Heraldo de México