Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Acoso Sexual

21 de junio de 2025 a las 05:40

Shanik acosada por Andrés García

La sombra de Andrés García se alarga incluso después de su muerte. El reciente testimonio de una reportera, que describe un supuesto incidente de acoso sexual durante su primer encuentro con el actor, ha reabierto un debate incómodo pero necesario. La crudeza de su relato, donde describe cómo el actor supuestamente se expuso ante ella en su camerino, ha generado una ola de indignación y ha puesto de manifiesto, una vez más, la vulnerabilidad que muchas mujeres enfrentan en el ámbito laboral.

El incidente, que habría ocurrido al inicio de la carrera de la periodista, ilustra la asimetría de poder que a menudo caracteriza la relación entre figuras públicas establecidas y jóvenes profesionales que buscan abrirse camino. La reportera, en su inocencia e inexperiencia, se acercó a García para realizar una entrevista, sin imaginar la situación grotesca que le esperaba. La presunta respuesta del actor, lejos de ser profesional o siquiera cordial, fue un acto de degradación que, según el testimonio, buscaba humillar y objetificar a la periodista.

La reacción en redes sociales no se hizo esperar. Mientras algunos expresan su apoyo a la reportera y condenan enérgicamente la supuesta conducta de Andrés García, otros cuestionan la veracidad del relato y defienden la memoria del fallecido actor. Este choque de opiniones refleja la complejidad del tema y la dificultad de abordar públicamente acusaciones de esta índole, especialmente cuando el acusado ya no puede defenderse.

Lo que resulta particularmente preocupante es la aparente normalización de este tipo de comportamientos, como se evidenció en la reacción de Shanik Berman, quien restó importancia al relato de la reportera. Este tipo de actitudes perpetúan una cultura de silencio que permite que el acoso y el abuso sigan ocurriendo impunemente. La intervención de Liz López, quien reprochó la actitud de Berman y defendió la importancia de no normalizar el acoso, pone de relieve la necesidad de una mayor sensibilización y educación sobre este tema.

Más allá de la polémica generada por este caso específico, el testimonio de la reportera sirve como un recordatorio de la importancia de crear espacios de trabajo seguros y respetuosos para todos. Es crucial fomentar una cultura donde las víctimas de acoso se sientan empoderadas para denunciar y donde sus voces sean escuchadas y tomadas en serio. La lucha contra el acoso no es solo una cuestión de justicia individual, sino también una responsabilidad colectiva que requiere la participación activa de todos los miembros de la sociedad. El silencio y la indiferencia solo contribuyen a perpetuar un ciclo de abuso que afecta a miles de personas, truncando carreras y dejando profundas heridas emocionales. Es hora de romper el silencio y exigir un cambio real.

Fuente: El Heraldo de México