Inicio > Noticias > Medio Ambiente
21 de junio de 2025 a las 06:35
Rescatan tiburón ballena en Yucatán: Fotos y Videos
La imponente figura de un tiburón ballena, un gigante gentil del océano, yace inerte sobre la arena de la playa de Progreso, Yucatán. Nueve metros de majestuosidad marina, ahora silenciosos, bajo el sol implacable de la península. Un espectáculo inusual que ha despertado la curiosidad y la tristeza de los locales, acostumbrados a la vibrante vida que bulle en estas aguas. El coloso marino, marcado por las huellas del tiempo y la descomposición, fue avistado inicialmente a la deriva cerca del Muelle Fiscal, aparentemente arrastrado por la fuerza implacable del mal tiempo que ha azotado la costa yucateca en los últimos días.
La noticia corrió como la pólvora, atrayendo la atención de expertos y curiosos por igual. Estudiantes de Biología Marina de la prestigiosa Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), ansiosos por aprender de este inesperado encuentro, se unieron a los elementos de la Secretaría de Marina en una operación conjunta para rescatar el cuerpo del gigante y trasladarlo a la orilla. La tarea, sin duda, no fue sencilla. Imaginen la logística necesaria para mover un animal de semejante tamaño, un desafío que puso a prueba la pericia y el compromiso de los involucrados.
El Dr. Raúl Díaz Gamboa, reconocido especialista en biología marina de la UADY, confirmó la identidad del ejemplar y explicó la rareza del suceso. Los tiburones ballena, a pesar de su tamaño, rara vez terminan varados en la costa. Su ciclo de vida, en su inmensa mayoría, transcurre en las profundidades del océano, donde, al final de sus días, sus restos se convierten en alimento para otras criaturas marinas. Es por esto que el hallazgo de este ejemplar en las costas de Progreso reviste un interés particular para la comunidad científica.
El Dr. Díaz Gamboa también aclaró que, a diferencia de los mamíferos marinos, no será necesario enterrar el cuerpo completo del tiburón ballena. Se conservará la cabeza para estudios posteriores, un tesoro invaluable para la investigación científica, mientras que el resto del cuerpo será asegurado cerca del Muelle de Chocolate, un recordatorio tangible de la grandeza de la naturaleza y la fragilidad de la vida.
Las muestras recolectadas del cadáver serán cruciales para desentrañar las circunstancias que llevaron a este gigante a su final. Se analizarán diferentes aspectos, desde la posible presencia de enfermedades o parásitos, hasta la influencia de las corrientes marinas y las condiciones climáticas. La información obtenida contribuirá a un mejor entendimiento de la vida de estos magníficos animales y a la conservación de su especie.
Aunque la aparición del tiburón ballena causó sorpresa y conmoción entre los habitantes de Progreso, el Dr. Díaz Gamboa descartó la posibilidad de que factores externos, como la contaminación o la actividad humana, hayan contribuido al varamiento. Recordó que las costas de Yucatán son un hábitat común para estos gigantes marinos, y que su presencia, aunque en esta ocasión con un desenlace triste, es un testimonio de la riqueza y la biodiversidad de la región. Este evento nos invita a reflexionar sobre la importancia de proteger nuestros océanos y las criaturas que los habitan, un legado invaluable para las futuras generaciones.
Fuente: El Heraldo de México