21 de junio de 2025 a las 23:25
Playa Segura: Evita esta bacteria
El sol brilla con fuerza, el cielo se extiende en un azul infinito y la brisa acaricia suavemente la piel. El fin de semana perfecto para disfrutar de las playas de Edgewater y Villa Angela, dos joyas a orillas del lago Erie… ¿o no? Lamentablemente, un invitado invisible e indeseado se ha colado en este paraíso veraniego: la bacteria Escherichia coli, más conocida como E. coli.
Las autoridades sanitarias del noreste de Ohio han lanzado una advertencia urgente a todos aquellos que planeaban refrescarse en estas populares playas. Los análisis recientes revelan niveles de E. coli que superan con creces los límites permitidos, alcanzando 90 MPN/100 mL en Edgewater y la alarmante cifra de 315 MPN/100 mL en Villa Angela, sobrepasando los 80 y 135 MPN permitidos respectivamente. Estas cifras, frías y contundentes, nos obligan a replantearnos un chapuzón que podría acarrear consecuencias indeseadas.
Si bien las playas permanecen abiertas, la recomendación es clara: extremar las precauciones. Imaginen a los más pequeños, llenos de ilusión por construir castillos de arena y salpicar en las olas, o a nuestros mayores disfrutando de la tranquilidad del lago. Para ellos, y para cualquier persona con un sistema inmunológico debilitado, el riesgo se multiplica. El sistema Nowcast, que monitoriza la calidad del agua basándose en los patrones de viento y lluvia, ya había anticipado estas malas condiciones, confirmando la necesidad de ser cautelosos.
Pero, ¿qué hace tan peligrosa a la E. coli? Esta bacteria, que se transmite principalmente por vía fecal-oral, puede ingresar a nuestro organismo al tragar agua contaminada. Sus efectos son variados y pueden ir desde molestos malestares intestinales hasta infecciones urinarias severas. En casos extremos, la E. coli puede desencadenar una sepsis, una condición potencialmente mortal. La Clínica Cleveland advierte que, sin la atención médica oportuna, el 17% de los infectados podrían perder la vida. Una cifra que nos obliga a tomar en serio esta advertencia.
Las tormentas recientes, con su capacidad para arrastrar desechos animales al lago, y las posibles filtraciones en el sistema de alcantarillado, son factores que contribuyen al aumento de la contaminación. Por ello, las autoridades insisten en evitar el contacto con el agua hasta nuevo aviso.
Y aunque el agua suele ser la primera preocupación en materia de higiene en las playas, no podemos olvidar otro foco de contaminación, a veces invisible a nuestros ojos: la arena. Pensémoslo bien: ¿cuánto tiempo pasamos tumbados en la toalla, jugando con los niños o simplemente caminando descalzos por la arena? Este contacto directo y prolongado nos expone a una serie de patógenos que pueden afectar nuestra salud.
Los niños, con su innata curiosidad y su costumbre de llevarse las manos a la boca, son especialmente vulnerables. Imaginémoslos excavando, construyendo y jugando en la arena, sin ser conscientes del peligro invisible que acecha. Asimismo, las personas mayores o con problemas de salud preexistentes presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a esta exposición.
Así que, si bien el atractivo de las playas de Edgewater y Villa Angela sigue presente, la prudencia debe ser nuestra guía este fin de semana. Informémonos, sigamos las recomendaciones de las autoridades y, sobre todo, cuidemos de nuestra salud y la de nuestros seres queridos. La belleza del lago Erie seguirá esperándonos, y podremos disfrutarla plenamente cuando las condiciones sean seguras para todos.
Fuente: El Heraldo de México