20 de junio de 2025 a las 16:30
Tragedia: Bebé fallece en camioneta
La tragedia ha golpeado a la comunidad de Volusia, Florida, dejando a su paso una estela de dolor e indignación. Scott Allen Gardner, de 33 años, enfrenta cargos por homicidio agravado y negligencia infantil tras la muerte de su hijo Sebastián, de tan solo 18 meses. El pequeño fue dejado al interior de una camioneta bajo el abrasador sol floridano durante más de tres horas, mientras su padre, según informes policiales, se cortaba el pelo y posteriormente se dirigía a un bar local. Un acto de irresponsabilidad inimaginable que ha conmocionado a la opinión pública.
El pasado viernes 6 de junio, la vida de Sebastián se apagó en el interior de ese vehículo convertido en un horno. Las autoridades estiman que la temperatura corporal del bebé superó los 43 grados Celsius, un nivel letal para cualquier ser humano, y mucho más para un niño tan pequeño y vulnerable. Mientras el pequeño Sebastián luchaba por su vida atrapado en el calor sofocante, su padre, ajeno al drama que se desarrollaba a pocos metros, disfrutaba de su tiempo libre. Esta escalofriante imagen contrasta con la desgarradora escena que encontrarían posteriormente los servicios de emergencia.
La detención de Gardner, llevada a cabo el jueves 19 de junio, estuvo a cargo de la Policía de Volusia y el Departamento de Policía de Ormond Beach. Un detalle particularmente doloroso es que el mismo agente que intentó reanimar al pequeño Sebastián fue quien colocó las esposas a Gardner en casa de su madre. Las imágenes captadas por la cámara corporal de uno de los oficiales muestran el momento del arresto en el porche de la vivienda. En un instante cargado de tensión, dos personas, aún sin identificar, gritaron a Gardner expresándole su amor. La respuesta de uno de los oficiales fue contundente: "Despídanse, porque no volverán aquí nunca más". Una frase que resume la gravedad de los hechos y la indignación que ha generado este caso.
La investigación, aún en curso, ha revelado que Gardner ofreció múltiples versiones contradictorias de los hechos durante el interrogatorio policial. Este comportamiento, lejos de aclarar la situación, ha sembrado aún más dudas y ha aumentado la indignación pública. Actualmente, Gardner se encuentra en la cárcel del condado de Volusia con una fianza fijada en 100,000 dólares. Una cifra que parece irrisoria en comparación con el valor de la vida que se ha perdido.
Este caso nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad que implica la paternidad y la importancia de proteger a los más vulnerables. Sebastián, un niño lleno de vida, fue víctima de la negligencia y la irresponsabilidad de quien debía protegerlo. Su memoria debe servir como un recordatorio constante de la necesidad de velar por el bienestar de nuestros niños y de exigir justicia ante casos tan desgarradores como este. La comunidad de Volusia, conmocionada por esta tragedia, espera que se haga justicia y que la muerte de Sebastián no quede impune. Las autoridades han prometido ofrecer más detalles de la investigación en los próximos días, en un intento por arrojar luz sobre este oscuro episodio que ha dejado una profunda herida en el corazón de la comunidad.
Fuente: El Heraldo de México