20 de junio de 2025 a las 03:45
Revive la historia: Torreón te necesita
El corazón de Torreón late débilmente. Donde antes bullía el comercio, donde las risas resonaban en los portales, ahora reina un silencio espectral, roto solo por el eco de la decadencia. Edificios fantasmagóricos, testigos mudos de un pasado glorioso, se yerguen como esqueletos de concreto, ofreciendo un refugio precario a quienes la vida ha dejado en el margen. La calle Valdez Carrillo, la avenida Morelos, arterias vitales de la ciudad, se han convertido en cicatrices que marcan el abandono, en un sombrío recordatorio de la urgencia de la revitalización. La insalubridad se propaga en estos espacios olvidados, convirtiéndose en un foco de infecciones y un símbolo del deterioro urbano que ha carcomido el alma de Torreón.
Pero la esperanza renace de entre las ruinas. Como un fénix que resurge de las cenizas, el Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera (CLAP), en conjunto con el Ayuntamiento de Torreón, ha lanzado un audaz desafío a la imaginación y al talento: una convocatoria nacional para rescatar el centro histórico, para insuflarle nueva vida, para devolverle su esplendor perdido. No se trata de borrar el pasado, de negar la historia, sino de reinterpretarla, de adaptarla a las necesidades del presente, de tejer un nuevo relato urbano sobre el lienzo de la memoria. El arquitecto Mario Talamás, presidente del CLAP, lo ha expresado con claridad: "No se trata de destruir y construir de nuevo, sino de reconocer el valor de lo existente y adaptarlo para que vuelva a ser útil, habitable y digno”.
El proyecto es ambicioso, una transformación integral que va más allá de la simple cosmética urbana. Desde el antiguo Torreón Viejo hasta el Bosque Venustiano Carranza, se busca rediseñar una red de calles y espacios públicos, integrando vivienda, comercio, recreación y movilidad, bajo los principios de la sostenibilidad urbana y el respeto al patrimonio. La convocatoria, abierta a arquitectos, urbanistas y paisajistas de todo el país, e incluso a universidades con equipos de estudiantes y docentes, promete ser un crisol de ideas innovadoras y un catalizador para el cambio. Rubén González, vicepresidente del CLAP, ha destacado el enfoque técnico y social de la iniciativa, enfatizando la importancia de recuperar la vitalidad del centro histórico sin perder su identidad, su carácter único.
El desafío es mayúsculo. La contaminación visual, la ausencia de áreas verdes, la inseguridad vial y la fragmentación del tejido urbano son obstáculos que deben ser superados. La propuesta del CLAP y el Ayuntamiento no solo busca embellecer la ciudad, sino también mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Se pretende recuperar la vivienda en el primer cuadro de la ciudad, promover el comercio local, garantizar la accesibilidad universal y crear espacios seguros para peatones y ciclistas. Todo ello con un enfoque que priorice el confort térmico, el respeto al medio ambiente y la convivencia comunitaria.
El proyecto se enmarca en un contexto normativo amplio, que incluye el Objetivo 11 de Desarrollo Sostenible de la ONU —Ciudades y Comunidades Sostenibles—, el Plan Director de Desarrollo Urbano de Torreón, el Plan de Movilidad Activa y el Manual de Infraestructura Verde. Además, se tendrán en cuenta los criterios técnicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en reconocimiento al valor histórico del patrimonio arquitectónico.
Con la publicación de las bases del concurso el 25 de junio y la recepción de propuestas hasta el 25 de julio de 2025, se inicia una carrera contra el tiempo para reimaginar el futuro de Torreón. La Plaza Mayor, la Alameda Zaragoza, el Teleférico, el centro cívico, calles emblemáticas como Colón, Matamoros, Degollado, Javier Mina y Jiménez, todos estos puntos neurálgicos de la ciudad serán el eje de la transformación. El objetivo es claro: crear una red urbana continua, segura y funcional, que revitalice los espacios degradados y promueva nuevos usos integrados con la vida cotidiana de la ciudad.
Para Mario Talamás, esta transformación no es solo una necesidad urgente, sino una oportunidad para reconstruir el vínculo entre los torreonenses y su ciudad. No se trata solo de una intervención física, sino de una reconexión simbólica, de un reencuentro con la identidad. Se busca que la gente vuelva al centro, que lo recorra, que lo habite, que se sienta orgullosa de su historia y de su futuro. Esta convocatoria, en palabras del CLAP, es una invitación a rediseñar el futuro de Torreón desde su origen, desde su corazón. Con la colaboración de las autoridades, la ciudadanía y los especialistas, el centro histórico podrá renacer de sus cenizas y volver a ser el punto de encuentro, el alma vibrante de la ciudad.
Fuente: El Heraldo de México