20 de junio de 2025 a las 12:30
Moody's: ¿Depósitos bancarios en riesgo?
La reciente intervención gerencial del Consejo de Asistencia al Microemprendedor (CAME) ha encendido las alarmas y puesto bajo el microscopio la solidez del sistema financiero mexicano, específicamente en lo que respecta a la protección del ahorrador y la viabilidad del financiamiento para las Instituciones Financieras No Bancarias (IFNB). Este caso, aunque protagonizado por una entidad de tamaño relativamente modesto –ocupa el octavo lugar en el ranking de Sociedades Financieras Populares (Sofipos) por activos–, tiene el potencial de generar un efecto dominó con implicaciones significativas para todo el sector.
Moody's Local México, en su análisis de la situación, ha subrayado la crucial importancia del correcto funcionamiento del seguro de depósitos. La capacidad de este mecanismo para cubrir adecuadamente los ahorros de los clientes minoristas de CAME será la prueba de fuego que determinará la confianza futura en el Sector de Ahorro y Crédito Popular. Un fallo en este punto podría erosionar la fe de los ahorradores, no solo en las Sofipos, sino en todo el espectro de las IFNB, lo que a su vez dificultaría su acceso al financiamiento y limitaría su capacidad de otorgar créditos, impactando negativamente el desarrollo económico, especialmente en el segmento de la micro y pequeña empresa.
La pregunta que todos se hacen es: ¿Será este el canario en la mina de carbón? ¿Es CAME un caso aislado o el síntoma de una vulnerabilidad sistémica? El futuro de las IFNB, particularmente aquellas con facultades para captar depósitos, dependerá en gran medida de la respuesta a esta interrogante. El 2025 se vislumbra como un año clave, un punto de inflexión que definirá el rumbo de estas instituciones.
La agresiva estrategia de crecimiento de las Sofipos en los últimos años, basada en la oferta de atractivas tasas de interés para captar depósitos, ha sido un arma de doble filo. Si bien ha impulsado un crecimiento exponencial en su número de clientes –un impresionante 63.4% interanual, alcanzando los 25.2 millones a marzo de este año– y en su captación –con un aumento del 61.54% a abril–, también ha generado interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo a largo plazo. ¿Podrán mantener estos márgenes financieros en un entorno económico cada vez más complejo? ¿Serán capaces de gestionar el riesgo asociado a esta rápida expansión?
La intervención de CAME pone de manifiesto la necesidad de una supervisión más estricta y una regulación más robusta para el sector de las IFNB. Es fundamental garantizar la transparencia y la solidez financiera de estas instituciones para proteger los ahorros de millones de mexicanos y asegurar la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. La lección que nos deja este episodio es que el crecimiento acelerado, si no se gestiona con prudencia y responsabilidad, puede convertirse en una bomba de tiempo. El futuro del sector dependerá de la capacidad de las autoridades y de las propias instituciones para aprender de esta experiencia y tomar las medidas necesarias para evitar que se repita. El tiempo dirá si la intervención de CAME servirá como un llamado a la acción o como el preludio de una crisis mayor.
Fuente: El Heraldo de México