20 de junio de 2025 a las 23:25
Erick se debilita, ¡pero Flossie acecha!
La incertidumbre se cierne sobre las costas del Pacífico mexicano. Tras el fugaz pero intenso paso del huracán Erick, que alcanzó la alarmante categoría 4 con vientos de hasta 230 km/h, la amenaza de un nuevo ciclón tropical se dibuja en el horizonte. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un comunicado que pone en alerta a la población de Oaxaca y Chiapas: una zona de baja presión, con un 40% de probabilidad de evolucionar a huracán en los próximos siete días, se gesta precisamente en la misma área donde Erick cobró fuerza. La coincidencia geográfica genera inquietud y nos recuerda la impredecible naturaleza de estos fenómenos meteorológicos.
Este nuevo potencial huracán, que de concretarse llevaría el nombre de Flossie, nos obliga a repasar la fuerza destructiva que la escala Saffir-Simpson clasifica en cinco niveles, desde la categoría 1, con vientos sostenidos de 119-153 km/h, hasta la aterradora categoría 5, con vientos superiores a los 252 km/h. Erick, con sus vientos de 230 km/h y rachas de hasta 280 km/h, rozó esta última categoría, recordándonos la importancia de estar preparados ante cualquier eventualidad.
Si bien Erick perdió fuerza rápidamente al tocar tierra, la experiencia sirve como un llamado a la prevención. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales, tener a la mano un plan de emergencia familiar, asegurar sus viviendas y estar preparados para una posible evacuación. La preparación es la clave para minimizar los riesgos y proteger la vida ante la furia de la naturaleza.
La temporada de huracanes en el Pacífico 2025 se muestra activa. Tras el paso de Erick, la posible formación de Flossie mantiene la tensión. El SMN continúa monitoreando de cerca la evolución de esta zona de baja presión, proporcionando actualizaciones constantes a la población. La vigilancia meteorológica es crucial para anticipar el desarrollo de estos fenómenos y tomar las medidas necesarias para proteger a las comunidades costeras.
Mientras tanto, en el Atlántico, la temporada de huracanes, iniciada el 1 de junio, se mantiene en relativa calma. Hasta el momento, ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ni la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) han emitido alertas sobre la formación de ciclones tropicales en este litoral. Sin embargo, la temporada es larga y la experiencia nos enseña que la calma puede ser precursora de una tormenta. Es fundamental no bajar la guardia y seguir las recomendaciones de las autoridades.
La lista de nombres para los huracanes del Atlántico en 2025 ya está definida, esperando ser asignados a las futuras tormentas que se formen. Cada nombre representa una potencial amenaza, una fuerza de la naturaleza que debemos respetar y a la que debemos estar preparados para enfrentar. La prevención y la información son nuestras mejores armas ante la impredecibilidad de la temporada de huracanes.
La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Flossie seguirá los pasos de Erick? Solo el tiempo y el monitoreo constante nos darán la respuesta. Mientras tanto, la responsabilidad de estar preparados recae en cada uno de nosotros. Informémonos, preparemos un plan de emergencia y sigamos las indicaciones de las autoridades. La seguridad es tarea de todos.
Fuente: El Heraldo de México