20 de junio de 2025 a las 09:30
Avándaro: El rock vive
Avándaro, más que un festival, una leyenda. Un Woodstock mexicano que resonó con la fuerza de 200,000 almas unidas por la música. Mucho se ha especulado, se ha mitificado, se ha tergiversado, pero ¿quiénes fueron las mentes maestras detrás de este evento que marcó un antes y un después en la historia del rock en México? José Manuel Cravioto, con su película "Autos, Mota y Rockanrol", nos invita a un viaje al pasado a través de un falso documental que desvela la verdad oculta tras la organización de Avándaro.
Olvídense de las teorías conspirativas, de las versiones oficiales. La historia, como siempre, es mucho más fascinante. Justino Compean y Eduardo “El Negro” López Negrete, dos personajes que buscaban organizar una simple carrera de autos con un poco de rock como acompañamiento, sin imaginar la magnitud del monstruo que estaban creando. Un pequeño plan que se transformó en una explosión de música, libertad y juventud.
Cravioto nos confiesa la dificultad de desentrañar la verdad, el silencio que por años rodeó a los verdaderos artífices de Avándaro. Un silencio motivado por razones personales y políticas, un secreto guardado celosamente por aquellos que, sin quererlo, desataron una revolución cultural.
Emiliano Zurita, en la piel de Justino Compean, nos comparte su sorpresa al descubrir la magnitud de Avándaro. Un evento que resonaba en el imaginario colectivo de generaciones anteriores, pero que para las nuevas era un misterio. La película se convierte así en un puente entre generaciones, una oportunidad para que los jóvenes conozcan la historia y la importancia de este festival.
La magia de "Autos, Mota y Rockanrol" reside en la combinación de imágenes reales del festival con escenas de ficción. Una cuidadosa reconstrucción de la época, la música, la energía, la euforia, la libertad, transportan al espectador a ese momento histórico. La desnudez, las drogas, la música a todo volumen, todo se conjuga para recrear la atmósfera única de Avándaro.
Un dato curioso, casi irónico: el patrocinio de Coca-Cola, gestionado por un joven Vicente Fox. ¿Quién hubiera imaginado que la empresa de la bebida más famosa del mundo estaría detrás del evento más "pacheco" de la historia de México? Una anécdota que refleja la complejidad y las contradicciones de la época.
Más allá de la comedia y la música, "Autos, Mota y Rockanrol" es una radiografía de un México diverso, un México en plena transformación. Un país que buscaba su identidad a través de la música, el arte y la expresión.
La banda sonora, fiel reflejo de la época, nos sumerge en el sonido del rock de los setenta. Una selección musical que nos hace vibrar al ritmo de las bandas que hicieron historia en Avándaro.
Avándaro, un punto de inflexión en la historia del rock mexicano. Un momento de esplendor que, paradójicamente, marcó también el inicio de una etapa de represión y censura. Un evento que pudo haber catapultado la industria musical mexicana a niveles insospechados, pero que fue silenciado por el miedo y el conservadurismo.
Avándaro, una leyenda que sigue viva. Una historia que merece ser contada, una música que merece ser escuchada. Una película que nos invita a reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de la música en México.
Fuente: El Heraldo de México