19 de junio de 2025 a las 19:15
UNAM fuera del Top 100: ¿Qué pasó?
La caída de la UNAM del top 100 del QS World University Rankings 2026, ubicándose en el puesto 136, genera un mar de interrogantes sobre el panorama educativo en México. Si bien aún se mantiene como la institución mexicana mejor posicionada, este descenso, tras haber ocupado el lugar 94 en 2024 y haber salido del top 100 en 2021, marca una tendencia preocupante que exige un análisis profundo. ¿Qué factores han contribuido a este declive? ¿Estamos ante una crisis en la educación superior pública mexicana o se trata de un ajuste temporal?
El QS World University Rankings, elaborado por la consultora británica Quacquarelli Symonds, se ha consolidado como uno de los rankings universitarios más prestigiosos a nivel global. Su metodología, rigurosa y exhaustiva, evalúa a más de 1,500 instituciones de educación superior en todo el mundo, considerando una serie de indicadores clave para determinar su calidad y prestigio. No se trata simplemente de contar publicaciones científicas o medir el tamaño de las bibliotecas. El ranking profundiza en aspectos cruciales como la reputación académica, la reputación entre empleadores, la proporción de estudiantes por profesor, las citaciones por profesor y la proporción de estudiantes y profesores internacionales.
La reputación académica, un pilar fundamental de la evaluación, se basa en la opinión de miles de académicos a nivel internacional, quienes aportan su perspectiva sobre la calidad de la docencia y la investigación en cada universidad. Este indicador, si bien subjetivo, refleja la percepción global del prestigio de la institución. Por otro lado, la reputación entre empleadores, otro componente esencial, mide la valoración que las empresas y organizaciones tienen de los graduados de cada universidad. Este factor, de gran relevancia práctica, refleja la capacidad de la institución para formar profesionales competentes y preparados para las demandas del mercado laboral.
La proporción de estudiantes por profesor, un indicador que refleja la atención personalizada que los alumnos pueden recibir, también juega un papel importante en la clasificación. Una menor cantidad de estudiantes por profesor sugiere un entorno de aprendizaje más favorable, con mayor interacción y retroalimentación individualizada. Las citaciones por profesor, por su parte, miden el impacto de la investigación realizada en la universidad, indicando la influencia y relevancia de sus publicaciones científicas. Finalmente, la internacionalización, representada por la proporción de estudiantes y profesores internacionales, se considera un factor clave para enriquecer el ambiente académico y promover la colaboración global.
En el caso de la UNAM, la caída en el ranking plantea la necesidad de una autoevaluación crítica. ¿Se están invirtiendo suficientes recursos en investigación y desarrollo? ¿Se está ofreciendo a los profesores la formación y el apoyo necesarios para destacar en sus campos? ¿Se están implementando estrategias para atraer a estudiantes y profesores internacionales de alto nivel? Estas son algunas de las preguntas que la institución debe abordar para revertir la tendencia y recuperar su posición dentro de las 100 mejores universidades del mundo.
El hecho de que el IPN se encuentre en una posición considerablemente inferior, en el rango 851-900, evidencia los desafíos que enfrenta el sistema de educación superior en México. Si bien el QS World University Rankings no es la única medida del éxito de una institución, ofrece una perspectiva valiosa sobre su posición en el panorama global. Es fundamental que tanto la UNAM como otras universidades mexicanas tomen nota de estos resultados y trabajen en estrategias para fortalecer su calidad académica, impulsar la investigación y la innovación, y formar profesionales capaces de competir en un mundo cada vez más exigente. El futuro de México depende, en gran medida, de la calidad de su educación superior.
Fuente: El Heraldo de México