Inicio > Noticias > Infraestructura
20 de junio de 2025 a las 00:20
Tollocan Renovado: Movilidad Fluida
El rugir del asfalto bajo las ruedas ha cambiado. Ya no es un concierto de traqueteos y sobresaltos, sino una suave melodía que acompaña el trayecto por Paseo Tollocan. Los 10 kilómetros que separan el Puente de San Mateo Atenco del Museo Torres Bicentenario, en dirección a Toluca, respiran nuevos aires, un aire de renovación que se percibe no solo en la tersura del pavimento, sino también en la fluidez del tránsito. Imagine, más de 144 mil vehículos diarios circulando por esta arteria vital del Valle de Toluca, y ahora, gracias a la titánica labor de la Junta de Caminos del Estado de México, ese flujo se desliza con una eficiencia antes impensable.
Bajo la batuta de Ariel Juárez, titular de la dependencia, y siguiendo las directrices de la gobernadora Delfina Gómez, se orquestó una obra de precisión quirúrgica. Mientras la ciudad dormía, un ejército silencioso de 86 trabajadores se desplegaba sobre el asfalto. Fresadoras, camiones cargados con 12 mil toneladas de mezcla asfáltica, el brillo preciso de 88 mil litros de emulsión… una coreografía nocturna que transformaba el caos en orden.
Imaginen la escena: bajo la luz de los reflectores, el ballet de la maquinaria pesada se movía con una sincronía impecable. El fresado, preciso y milimétrico, preparaba el lienzo para la nueva capa de asfalto. La colocación de la mezcla, un arte en sí mismo, garantizaba la uniformidad y la durabilidad de la superficie. Y finalmente, la renovación de la señalización, vertical y horizontal, como la pincelada final de un maestro, daba vida a un nuevo camino, más seguro y eficiente.
Esta estrategia, además de minimizar las molestias a los conductores, tuvo un impacto significativo en la huella ambiental. Al evitar las congestiones vehiculares, se logró una reducción en la emisión de dióxido de carbono de hasta mil 500 toneladas. Una cifra que no solo habla de eficiencia, sino también del compromiso de la administración estatal con la sostenibilidad.
Los beneficios de esta rehabilitación se extienden más allá de la comodidad de un viaje sin sobresaltos. La mejora en las condiciones del pavimento se traduce en una disminución en los tiempos de traslado, lo que a su vez impacta positivamente en la economía local. Un transporte más eficiente de personas y mercancías dinamiza el comercio y fortalece el desarrollo de la zona metropolitana del Valle de Toluca. San Mateo Atenco, Lerma, Metepec y Toluca, municipios clave en el corazón del estado, son los principales beneficiarios de esta obra que no solo renueva una vía, sino que también revitaliza la economía y el espíritu de la región. Este es un claro ejemplo de cómo la inversión en infraestructura vial se convierte en una inversión en el futuro. Un futuro donde la movilidad es sinónimo de progreso y sostenibilidad. Un futuro que ya se siente al transitar por el renovado Paseo Tollocan.
Fuente: El Heraldo de México