Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Noticias Locales

19 de junio de 2025 a las 06:15

Niño autista rescatado en Ecatepec

La angustia se palpaba en el aire del miércoles 18 de junio en Ecatepec, Estado de México. Un niño de tan solo 8 años, con el espectro del autismo cerniéndose sobre él, se había esfumado de su hogar, dejando un vacío de preocupación y miedo en su familia. Cada minuto que pasaba era una punzada en el corazón de sus seres queridos, la incertidumbre carcomiendo la esperanza. En un mundo tan grande y a veces tan indiferente, un niño pequeño, vulnerable, se enfrentaba a lo desconocido.

La noticia corrió como la pólvora. Redes sociales, grupos vecinales, el boca a boca amplificaban la desesperación. La imagen del pequeño se multiplicaba en pantallas, en mensajes, en la mente de cada persona que se sumaba a la búsqueda. Ecatepec, con su inmensidad, se convertía en un laberinto de angustia.

Afortunadamente, en esta historia de incertidumbre, la solidaridad y la preparación se alzaron como faros de esperanza. La Célula de Búsqueda de Personas con Autismo de la Policía Municipal de Ecatepec, un equipo especializado y sensible a las particularidades de este trastorno, asumió la tarea con la urgencia y la delicadeza que la situación requería. Sabían que cada segundo contaba, que la desorientación del niño podía llevarlo a situaciones de riesgo.

La búsqueda se desplegó con la precisión de un reloj. Mientras la familia del pequeño vivía momentos de indescriptible tensión, los agentes, con la coordinadora de Atención a Víctimas y Violencia de Género, Atziri Olivera Pérez, al frente, seguían cada pista, cada indicio. La información fluía desde el Mexipuerto de la Central de Abastos, punto donde se reportó la desaparición, hasta los rincones más alejados del municipio.

En medio de la vorágine, un héroe anónimo surgió: un conductor de la ruta 89, unidad 120. Su atenta mirada, su sensibilidad ante la presencia de un niño solo en su combi, marcaron la diferencia. Desde la ranchería de San Isidro Atlautenco hasta la base de la ruta, el pequeño viajó sin saber que ese trayecto lo acercaba al reencuentro con su familia. La perspicacia del conductor, al notar que el niño no iba acompañado de un adulto, y su rápida comunicación con las autoridades fueron cruciales.

La llegada de la Célula de Búsqueda a la base de la ruta 89 fue un momento cargado de tensión. El encuentro con el niño, la confirmación de los signos de autismo, la dificultad para obtener información que permitiera identificarlo y localizar su hogar, añadían complejidad al caso. Sin embargo, la paciencia y el entrenamiento de los agentes fueron clave para manejar la situación con la calma y la empatía necesarias.

Finalmente, la angustia dio paso al alivio. Francisca, la abuela del niño, apareció en escena. Las redes sociales, que habían sido un canal para difundir la alerta, se convirtieron en el puente que la llevó hasta su nieto. La imagen del reencuentro, cargada de emoción y alivio, es un testimonio del poder de la comunidad y la importancia de la colaboración ciudadana.

El desenlace de esta historia, aunque feliz, deja una importante lección: la necesidad de estar preparados para afrontar situaciones similares. La existencia de la Célula de Búsqueda de Personas con Autismo de la Policía Municipal de Ecatepec demuestra la importancia de la especialización y la sensibilización en la atención a personas con necesidades especiales. La actuación del conductor de la combi resalta el valor de la observación y la responsabilidad ciudadana. Y la angustia de la familia, transformada en alivio, nos recuerda la fragilidad de la infancia y la importancia de tejer redes de apoyo y solidaridad en nuestra comunidad.

Fuente: El Heraldo de México