18 de junio de 2025 a las 06:45
Nayarit: ¿Fin del diálogo por la Ciudad de las Artes?
La sombra de la polémica se cierne sobre la Ciudad de las Artes en Nayarit. El eco de las máquinas demoledoras resuena en un espacio que, hasta hace poco, vibraba con la melodía de la creación artística. El anunciado diálogo entre el gobierno estatal y el Movimiento en Defensa de la Ciudad de las Artes se ha roto, dejando un profundo silencio cargado de incertidumbre y desconfianza. La promesa de un encuentro, donde se esperaba la presentación de documentos cruciales sobre la construcción del estadio Nicolás Álvarez Ortega y la escucha atenta a las demandas ciudadanas, se ha desvanecido como un espejismo en el desierto.
La cancelación del diálogo, comunicada por la Secretaría General de Gobierno, ha generado una ola de indignación entre los defensores de la Ciudad de las Artes. Consideran esta acción una falta de respeto no solo hacia ellos, sino también hacia el propio llamado presidencial al diálogo como vía para la resolución de conflictos. La demolición, que ya ha alcanzado un 70% del complejo cultural, continúa su implacable avance, a pesar de las peticiones de transparencia y la presentación de los permisos correspondientes. La tala de 196 árboles, calificada como un acto "ecocida" por el Movimiento, añade una capa más de preocupación a la situación.
El gobierno estatal, por su parte, defiende la construcción del estadio como una respuesta a la demanda ciudadana y una promesa de campaña del gobernador Miguel Ángel Navarro. Argumentan que la obra, con capacidad para 12,500 espectadores y un costo de 315 millones de pesos, traerá beneficios para la comunidad y satisfará la nostalgia de quienes añoran eventos deportivos en el corazón de la capital. Sin embargo, estas justificaciones no parecen convencer a los defensores de la Ciudad de las Artes, quienes insisten en la necesidad de preservar este espacio cultural y cuestionan la pertinencia de invertir una suma tan considerable en un estadio, mientras otras necesidades de la población quedan desatendidas.
La tensión se palpa en el aire. El Movimiento en Defensa de la Ciudad de las Artes se mantiene firme en su posición, exigiendo la detención de la obra, la presentación de los permisos y el restablecimiento del diálogo. Su presencia pacífica en el lugar se ha convertido en un símbolo de resistencia ante lo que consideran un atropello a la cultura y al medio ambiente. Mientras tanto, el futuro de la Ciudad de las Artes sigue en vilo, atrapado en una encrucijada entre el desarrollo deportivo y la preservación del patrimonio cultural. ¿Prevalecerá la fuerza de las máquinas o la voz de los ciudadanos? El tiempo, y la presión social, lo dirán.
La situación plantea interrogantes cruciales: ¿Se ha valorado adecuadamente el impacto social y cultural de la demolición de la Ciudad de las Artes? ¿Existen alternativas viables para la construcción del estadio que no impliquen la destrucción de un espacio cultural? ¿Se está escuchando realmente la voz de la ciudadanía o solo se atienden los intereses de un sector específico? Estas preguntas, sin respuesta por el momento, resuenan en el debate público y alimentan la preocupación de quienes ven en la Ciudad de las Artes un símbolo de la identidad cultural de Nayarit. La defensa de este espacio se ha convertido en una lucha por el derecho a la cultura, al diálogo y a la participación ciudadana en las decisiones que afectan el futuro de la comunidad.
Fuente: El Heraldo de México