18 de junio de 2025 a las 22:20
Erick ahora es huracán categoría 2
La fuerza implacable de la naturaleza se cierne sobre las costas del Pacífico mexicano. Erick, un huracán que ha escalado rápidamente a categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, amenaza con azotar Oaxaca y Guerrero con lluvias torrenciales, vientos devastadores y un oleaje imponente. La tensión crece a medida que el reloj avanza, y las comunidades costeras se preparan para lo que podría ser un impacto catastrófico. El ojo del huracán, un vórtice de poder destructivo, se encuentra a escasos 165 kilómetros al sur de Puerto Ángel, Oaxaca, avanzando inexorablemente hacia el noroeste a una velocidad de 15 km/h. Sus vientos, que ya alcanzan los 155 km/h con rachas de hasta 195 km/h, prometen sembrar el caos a su paso, arrancando árboles de raíz, destechando casas y poniendo en peligro la vida de quienes se encuentren en su trayectoria.
La presión atmosférica, un indicador clave de la intensidad del huracán, ha descendido a 971 hectopascales, una señal ominosa de que Erick continúa fortaleciéndose y que podría alcanzar la categoría 3 en las próximas horas. Este escenario, de materializarse, significaría un aumento considerable en la fuerza del viento y la magnitud de los daños potenciales. Las autoridades, conscientes de la gravedad de la situación, han emitido alertas y recomendaciones urgentes a la población. Las lluvias extraordinarias, que se prevén superen los 250 milímetros, especialmente en las regiones montañosas y zonas costeras, podrían provocar crecidas repentinas de ríos y arroyos, deslaves e inundaciones que aislarían comunidades y pondrían en riesgo la vida de miles de personas.
El oleaje, que se espera alcance entre 5 y 6 metros de altura, con una posible marea de tormenta de 1 a 2 metros, representa una amenaza adicional para las zonas costeras. La combinación de fuertes vientos, oleaje elevado y lluvias torrenciales crea un cóctel peligroso que puede causar daños significativos a la infraestructura costera y poner en riesgo la vida de los habitantes. La zona de prevención por efectos de huracán se extiende desde Puerto Ángel hasta Acapulco, Guerrero, mientras que la zona de prevención por efectos de tormenta tropical abarca desde el este de Puerto Ángel hasta Salina Cruz, Oaxaca. Las autoridades instan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, seguir las instrucciones de evacuación si son emitidas y tomar todas las precauciones necesarias para protegerse a sí mismos y a sus familias.
La incertidumbre se palpa en el aire. La trayectoria precisa de Erick y su intensidad final aún no se conocen con certeza, lo que añade un elemento de angustia a la situación. Sin embargo, la preparación es clave para minimizar los daños y salvar vidas. La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos trabaja arduamente en coordinación con los tres órdenes de gobierno para salvaguardar la integridad de la población oaxaqueña. Se han habilitado refugios temporales, se han desplegado equipos de rescate y se están realizando esfuerzos para difundir información vital a la población. La solidaridad y la cooperación entre la comunidad son fundamentales en momentos como este. Ayudar a los vecinos, compartir información y seguir las indicaciones de las autoridades son acciones que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Mientras Erick se acerca a las costas mexicanas, la esperanza se aferra a la preparación y a la capacidad de respuesta de la población y las autoridades. La naturaleza, en su furia, nos recuerda nuestra vulnerabilidad, pero también nuestra capacidad de resiliencia.
Fuente: El Heraldo de México