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18 de junio de 2025 a las 03:20
Ana Bárbara: ¿Ordenó golpiza a su padre?
La historia de Ana Bárbara y su padre, Antero Ugalde, nos recuerda que la fama y el éxito no blindan a nadie de las complejidades familiares. Lo que un día fue una relación de apoyo incondicional, pilar fundamental en el ascenso de la "Reina Grupera", hoy se ve fracturado por un distanciamiento público y doloroso. Las declaraciones de Antero, cargadas de decepción y reproches, pintan la imagen de una hija "fría y calculadora", transformada, según sus palabras, por su relación con Ángel Muñoz. La acusación no se limita a la frialdad, sino que evoca un incidente pasado, un enfrentamiento casi físico con su hijo Pancho, presuntamente instigado por la cantante. Un silencio que resuena en fechas significativas: ni una llamada, ni un mensaje en el Día del Padre, Navidad o cumpleaños. Un año de silencio que pesa como una losa en el corazón de un padre que se siente olvidado, "caído", en sus propias palabras. La figura paterna, antaño promotor y guía, ahora se declara víctima, lamentando haber soportado faltas de respeto en nombre del cariño a su hija.
Sin embargo, la historia no es unidimensional. Como en un drama familiar, la voz de Sabina, hermana de Ana Bárbara, emerge para ofrecer una contra-narrativa. Atribuye las declaraciones de su padre a la edad y a un carácter proclive al drama, a la victimización. ¿Una exageración? ¿Una confusión? Sabina desmiente la versión paterna, sembrando la duda y complejizando aún más el panorama. ¿Quién dice la verdad? ¿Existe una verdad absoluta en los laberintos familiares?
El silencio de Ana Bárbara se convierte en un personaje más en esta historia. Un silencio que se interpreta de múltiples maneras: ¿indiferencia? ¿Dolor? ¿Estrategia? En el pasado, ha negado rotundamente versiones de su padre, pero esta vez la ausencia de palabras amplifica el eco de las acusaciones. Mientras tanto, las declaraciones de Antero continúan, revelando la molestia de Ana Bárbara por sus apariciones en medios, una molestia que, según él, ha llevado la ruptura a un punto de no retorno. "Que ni me vuelva a hablar en su vida", una frase que retumba con la fuerza de un portazo final, dejando al descubierto la fragilidad de los lazos familiares, incluso en el mundo aparentemente deslumbrante de la fama. ¿Habrá reconciliación? ¿O el silencio se perpetuará, convirtiéndose en el triste epitafio de una relación rota? El tiempo, como siempre, tendrá la última palabra.
Fuente: El Heraldo de México