Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad Pública

18 de junio de 2025 a las 04:05

¡Alerta en Tuxtla! 12 casas en peligro

La preocupación crece en la ciudad tras la identificación de al menos doce viviendas con serio riesgo estructural. El deterioro, palpable en las antiguas construcciones de adobe, madera y teja, principalmente en el centro histórico y las colonias Terán y San José Terán, amenaza la seguridad de residentes y transeúntes. Luis Antonio Cruz, director de Identificación y Reducción de Riesgos de la Secretaría de Protección Civil, ha confirmado la gravedad de la situación. La humedad, exacerbada por las lluvias recientes y el paso inexorable del tiempo – algunas casas datan de hace 70 años – ha minado la integridad de estos materiales tradicionales, dejándolos en un estado de extrema vulnerabilidad. El abandono y la falta de mantenimiento agravan aún más el problema, incrementando el riesgo de colapso.

El panorama se complica por la dificultad en la localización de los propietarios, muchos de los cuales parecen haber abandonado las propiedades. La Dirección de Política Fiscal trabaja en conjunto con Protección Civil para identificarlos y notificarles formalmente sobre la peligrosidad de la situación. Se busca su colaboración para implementar las medidas correctivas necesarias, un paso crucial para mitigar el riesgo y salvaguardar la integridad de la comunidad.

Las autoridades municipales, conscientes de la urgencia, han emitido una serie de recomendaciones a los propietarios de viviendas con características similares. El llamado a la acción es claro: el mantenimiento oportuno y constante es vital para preservar la estabilidad de estas estructuras. "Estos materiales antiguos requieren atención constante. De lo contrario, se corre el riesgo de que las viviendas colapsen y pongan en peligro a los vecinos o transeúntes", advirtió Cruz, recalcando la importancia de la prevención.

La situación pone de manifiesto la fragilidad del patrimonio arquitectónico de la ciudad frente al paso del tiempo y la necesidad de una mayor concienciación sobre la importancia del mantenimiento preventivo. No se trata solo de preservar la estética de las construcciones, sino de garantizar la seguridad de quienes las habitan y de quienes transitan por sus alrededores.

¿Cómo podemos, como ciudadanos, contribuir a la prevención de estos riesgos? La respuesta está en la observación y la acción responsable. Grietas en las paredes, hundimientos en techos y pisos, desprendimiento de revestimientos, humedad persistente, deformaciones en las estructuras de madera… son señales de alerta que no debemos ignorar. Ante la mínima sospecha, es crucial contactar a las autoridades de Protección Civil o a un ingeniero civil para una evaluación profesional. Una intervención a tiempo puede marcar la diferencia entre la seguridad y el desastre.

La protección de nuestro patrimonio arquitectónico y, sobre todo, la seguridad de nuestra comunidad, es una responsabilidad compartida. Informarnos, observar y actuar con diligencia son las claves para prevenir tragedias y construir un entorno más seguro para todos. El llamado a la acción es claro: la prevención es la mejor herramienta para proteger nuestras vidas y nuestro patrimonio.

Fuente: El Heraldo de México