17 de junio de 2025 a las 09:35
Domina el mundo canino: especialízate
La historia de los binomios caninos en México es una fascinante narrativa de colaboración, valentía y un olfato excepcional. Desde aquel fatídico 19 de septiembre de 1985, la presencia de estos equipos, compuestos por un manejador y su fiel compañero canino, se ha vuelto indispensable en las labores de rescate y seguridad en nuestro país. La imagen de los equipos franceses y sus perros buscando entre los escombros, sembró la semilla de lo que hoy son unidades caninas altamente especializadas en diversas instituciones.
Es importante destacar la invaluable aportación de estos binomios. No se trata solo de perros entrenados, sino de una sinergia perfecta entre el humano y el animal. Los canes, con sus aproximadamente 220 millones de receptores olfativos, poseen un sentido del olfato 10 mil veces más preciso que el nuestro. Esta capacidad, sumada a su rapidez, versatilidad y nobleza, los convierte en aliados inigualables. Imaginemos la magnitud de esta capacidad: pueden detectar sustancias imperceptibles para nosotros, seguir rastros diluidos por el tiempo y las inclemencias del clima, y encontrar vida entre la devastación. Son, sin duda, una herramienta vital en situaciones de emergencia.
El recuerdo de "Frida", la heroica Labrador Retriever de la Secretaría de Marina, permanece vivo en la memoria colectiva. Su participación en desastres como el terremoto de Haití en 2010, la explosión de la Torre de Pemex en 2013 y los sismos de 2017 en México, la convirtió en un símbolo de esperanza y perseverancia. "Frida" no solo rescató vidas, sino que también inspiró a toda una generación a reconocer la importancia de los binomios caninos. Su legado continúa impulsando la formación y especialización de nuevas unidades.
Y cómo olvidar a "Proteo", el Pastor Alemán de la Secretaría de la Defensa Nacional, quien entregó su vida en la noble misión de rescatar personas tras el terremoto de Turquía en 2023. Su sacrificio nos recuerda los riesgos que enfrentan estos valientes animales y la dedicación incondicional que demuestran en cada operativo. "Proteo", al igual que "Frida", se ha convertido en un símbolo de la solidaridad y el compromiso de México con el mundo.
Desde la Marina hasta la Policía Federal Ministerial, pasando por el Ejército y la Guardia Nacional, los binomios caninos desempeñan un papel crucial en la seguridad nacional. Su presencia en aeropuertos, centrales de autobuses, aduanas y puntos fronterizos es esencial para la detección de drogas, armas, explosivos y dinero ilícito. Además, brindan un apoyo invaluable a los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, devolviendo la esperanza a familias que sufren la angustia de la incertidumbre.
En la Ciudad de México, la labor de los binomios caninos es igualmente destacable. Desde su participación en eventos masivos, realizando revisiones no intrusivas, hasta su contribución en las investigaciones de la Policía de Investigación, estos equipos demuestran su versatilidad y eficacia. Su capacidad para detectar desde papel moneda hasta dispositivos electrónicos, pasando por rastros de sangre y explosivos, los convierte en una herramienta multifuncional indispensable para las autoridades capitalinas.
La creación de la unidad canina de la PDI en 2022 y su rápida intervención en situaciones de emergencia, como el huracán Otis en Guerrero, demuestra la visión de futuro y la capacidad de adaptación de las instituciones. La especialización en la búsqueda de personas, la detección de sustancias ilícitas y la localización de explosivos, son solo algunos ejemplos del amplio espectro de actuación de estos binomios.
En conclusión, los binomios caninos se han consolidado como un pilar fundamental en las estrategias de seguridad y rescate en México. Su olfato excepcional, su agilidad y su nobleza, combinados con la experiencia y el entrenamiento de sus manejadores, los convierten en héroes anónimos que trabajan incansablemente por la seguridad y el bienestar de la sociedad. Su historia es un testimonio del poder de la colaboración entre el hombre y el animal, y un recordatorio de la importancia de invertir en su formación y desarrollo.
Fuente: El Heraldo de México