17 de junio de 2025 a las 12:45
Descubre el Top 5 de Monasi
Adentrarse en la obra de Carlos Monsiváis es como sumergirse en el alma misma de México. Su primer libro de crónicas, "Días de guardar", publicado en 1970, no es la excepción. Imaginen la Ciudad de México, un monstruo palpitante de vida, de contrastes, de historias susurradas en cada esquina. Monsiváis, con la precisión de un cirujano y la pluma de un poeta, disecciona esa urbe, la desmenuza, nos la presenta en 33 bocados exquisitos, cada uno una crónica que nos revela la esencia misma de lo mexicano. No se trata de una simple descripción, sino de una inmersión profunda en la cultura, en los rituales, en lo cívico y lo religioso, todo sazonado con esa pizca de humor tan característica del autor. Piensen en las procesiones, en el fervor guadalupano, en el bullicio de los mercados, en los murmullos de los cafés, en la vida que bulle en cada callejón. Monsiváis nos lo muestra todo, con una mirada perspicaz y una prosa que cautiva desde la primera línea.
Y qué decir de su brillante crónica biográfica de Salvador Novo. Un personaje tan complejo y fascinante como la propia ciudad. Monsiváis nos acerca a este gigante de la literatura, nos revela su valentía, su cinismo transformador, nos permite comprender las luces y sombras de un hombre que marcó una época. No es una biografía al uso, sino una conversación íntima, un diálogo entre dos mentes brillantes que nos ilumina y nos conmueve.
Pero la obra de Monsiváis no se limita a la Ciudad de México. Es un caleidoscopio que refleja la totalidad de la cultura mexicana. Desde las tradiciones más arraigadas hasta los movimientos sociales más vanguardistas, pasando por la alta cultura y la cultura popular, todo encuentra su lugar en este mosaico vibrante y multicolor. Y para enriquecer aún más la experiencia, Déborah Holtz ha seleccionado una iconografía que complementa a la perfección el texto. Fotografías que nos transportan a esos momentos decisivos de la nación, recuerdos y lecturas del propio Monsiváis que nos permiten asomarnos a su universo personal, a su forma de entender y de amar a México.
En 2006, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara le otorgó a Monsiváis un merecido reconocimiento. Su discurso de agradecimiento, un texto imprescindible para comprender su pensamiento, fue una reflexión profunda sobre la cultura y la preocupante desaparición de un vasto conjunto de conocimientos. Imaginen la pérdida irreparable que supone el olvido, la amnesia colectiva que nos priva de nuestras raíces, de nuestra historia. Monsiváis, con su lucidez habitual, nos alerta sobre este peligro y nos invita a preservar la memoria, a valorar el legado de quienes nos precedieron.
Leer a Monsiváis es una experiencia enriquecedora, un viaje al corazón de México. Es descubrir la belleza en lo cotidiano, la poesía en lo común, la historia en cada rincón. Es comprender la complejidad de nuestra identidad y la riqueza de nuestra cultura. No se pierdan la oportunidad de sumergirse en su obra, de dejarse llevar por su prosa magistral y de descubrir, a través de sus ojos, la magia de un país que nunca deja de sorprendernos. Es una invitación a la reflexión, al diálogo, a la comprensión. Es, en definitiva, una invitación a amar a México.
Fuente: El Heraldo de México