17 de junio de 2025 a las 04:45
Alerta en Juchitán: Incendios y balacera
Juchitán, Oaxaca, se vio sumida en una ola de violencia que ha paralizado a la comunidad y generado una profunda incertidumbre. La jornada del lunes 16 de junio quedará marcada por la escalada de agresiones que iniciaron con ataques armados a diversas líneas de transporte y culminaron con el incendio provocado de dos establecimientos Oxxo. El miedo se ha apoderado de las calles, mientras los habitantes se preguntan qué hay detrás de esta súbita explosión de violencia.
El transporte público, vital para la conectividad de la región del Istmo de Tehuantepec, se detuvo por completo. Empresas como OMISA, Transistmicos, Ranchu Gubiña y Autotransportes Istmeños, que diariamente recorren los caminos uniendo comunidades, se vieron obligadas a suspender sus servicios tras los ataques a sus unidades. Imaginen la angustia de los conductores, quienes se enfrentan a la amenaza constante de la violencia mientras realizan su trabajo. ¿Cómo garantizar la seguridad de quienes dependen del transporte público para sus actividades diarias? Esta pregunta resuena con fuerza entre los ciudadanos de Juchitán.
La imagen de las llamas consumiendo las tiendas Oxxo es un testimonio brutal de la violencia desatada. El uso de bombas molotov, un artefacto incendiario de fácil elaboración, revela la premeditación de estos ataques y la intención de generar caos y terror. Bomberos y policías trabajaron arduamente para controlar el fuego, pero las pérdidas materiales son cuantiosas, sin mencionar el impacto psicológico en los empleados y los vecinos que presenciaron el incidente. ¿Qué mensaje se busca transmitir con estos actos de vandalismo?
Las consecuencias de esta jornada violenta se traducen en dolor y sufrimiento. Una persona herida por arma de fuego, otra con quemaduras en el rostro y cuerpo, y la crisis nerviosa que se apoderó de los pasajeros de los autobuses atacados. Más allá de las cifras, hay historias de vidas afectadas, familias que temen por su seguridad y una comunidad que se siente vulnerable.
Ante la creciente inseguridad, las instituciones educativas han tomado medidas para proteger a sus alumnos. El Tecnológico Nacional de México Campus Juchitán suspendió sus actividades hasta el jueves 19 de junio, una decisión difícil pero necesaria para salvaguardar la integridad de la comunidad estudiantil. ¿Qué futuro les espera a los jóvenes de Juchitán si la violencia continúa escalando?
A pesar del despliegue policial y los operativos de seguridad, hasta el momento no se han reportado detenciones. La impunidad alimenta el ciclo de violencia y genera una profunda desconfianza en las autoridades. La ciudadanía exige respuestas y acciones concretas para detener esta ola de agresiones y garantizar la paz y la tranquilidad en Juchitán. ¿Qué medidas se tomarán para restablecer el orden y llevar a los responsables ante la justicia? La incertidumbre persiste, y la comunidad de Juchitán espera con ansias un futuro libre de violencia.
Fuente: El Heraldo de México