16 de junio de 2025 a las 21:40
Sinaloa sin metanfetamina: Desmantelan 8 narcolaboratorios
La sombra del narcotráfico se cierne sobre Sinaloa, pero los recientes operativos del Ejército Mexicano ofrecen un rayo de esperanza en la lucha contra este flagelo. En una serie de acciones coordinadas, se ha logrado desmantelar una red de producción de metanfetamina que operaba en las entrañas de Culiacán, desarticulando así una pieza clave en la maquinaria criminal. Imaginen la magnitud del golpe: ocho laboratorios clandestinos, convertidos en auténticas fábricas de veneno, desmantelados en un solo operativo. No hablamos de pequeñas instalaciones improvisadas, sino de centros de producción equipados con reactores de síntesis orgánica, condensadores y miles de litros de precursores químicos. Una infraestructura que evidencia la sofisticación y el poderío económico de las organizaciones criminales que buscan sembrar la muerte y la destrucción en nuestra sociedad.
La cifra de 7 mil 800 litros de precursores químicos y 40 kilogramos de sustancias incautadas nos deja sin aliento. Piensen en la cantidad de droga que podría haberse producido con esos insumos, en las miles de vidas que podrían haberse destruido. Las autoridades estiman que la afectación económica para el crimen organizado asciende a 163 millones de pesos, una cifra que representa mucho más que dinero. Representa la frustración de sus planes, la pérdida de su inversión en la industria del veneno y, sobre todo, una victoria para la justicia y la seguridad de los sinaloenses.
Pero la lucha no se limita a Culiacán. En el municipio de Navolato, otro operativo del Ejército Mexicano ha dado frutos. El aseguramiento de un arma de fuego, siete cargadores, 187 cartuchos útiles y un chaleco táctico, aunque parezca una pequeña victoria en comparación con el desmantelamiento de los laboratorios, es un paso importante en la desarticulación de las células operativas del crimen organizado. Cada arma incautada, cada cartucho retirado de las calles, representa una vida potencialmente salvada, una tragedia evitada.
Estos operativos no son hechos aislados, sino parte de una estrategia integral de seguridad. Las Fuerzas Armadas mantienen un despliegue permanente en el estado, trabajando incansablemente para desarticular laboratorios clandestinos, reducir la capacidad de operación de las organizaciones delictivas y, lo más importante, reforzar la presencia del Estado en las zonas más vulnerables. Es una lucha constante, una batalla sin tregua contra un enemigo invisible pero poderoso, que busca infiltrarse en cada rincón de nuestra sociedad.
La tarea no es fácil, pero los resultados obtenidos nos demuestran que vamos por el buen camino. La colaboración entre las distintas instancias de gobierno, la inteligencia operativa y la valentía de nuestros soldados son las armas con las que combatimos esta amenaza. Es una lucha que nos compete a todos, una responsabilidad compartida. Debemos mantenernos unidos, apoyar a las autoridades y denunciar cualquier actividad sospechosa. Solo así podremos construir un Sinaloa libre del yugo del narcotráfico, un Sinaloa donde la paz y la justicia prevalezcan. El camino es largo y difícil, pero la esperanza se mantiene viva. Los recientes operativos nos demuestran que la victoria es posible.
El Ministerio Público ya se encuentra investigando los hechos, analizando la información recabada y siguiendo las pistas que puedan conducir a la identificación y captura de los responsables. La justicia no descansará hasta que todos aquellos que se dedican a envenenar a nuestra juventud, a sembrar el terror en nuestras comunidades, sean llevados ante los tribunales. Es un compromiso que las autoridades han asumido con la sociedad y que se cumplirá sin excepción.
La lucha contra el narcotráfico es una tarea titánica, pero no imposible. Los recientes operativos nos dan la certeza de que estamos avanzando en la dirección correcta. La sociedad sinaloense, cansada de la violencia y la inseguridad, clama por la paz y la justicia. Y las Fuerzas Armadas, con el apoyo de la ciudadanía, están dispuestas a dar la batalla hasta el final.
Fuente: El Heraldo de México