17 de junio de 2025 a las 02:00
Justicia para madre asesinada frente a su hijo
La tranquilidad matutina del fraccionamiento Villa Bonita se vio brutalmente interrumpida esta mañana. El sonido de las balas resonó en el aire, justo frente a la Escuela Secundaria Técnica Número 91, donde padres de familia dejaban a sus hijos para iniciar la jornada escolar. La víctima, Sugey Margarita “N”, de 48 años, se disponía a despedirse de su hijo cuando un individuo a bordo de una motocicleta abrió fuego contra ella, arrebatándole la vida al instante. Imaginen la escena: el caos, los gritos, el pánico apoderándose de todos los presentes. Niños que presenciaron el horror, padres aterrados buscando refugio, y un joven, hijo de la víctima, obligado a presenciar la muerte de su madre desde el asiento del copiloto. Un trauma imborrable que lo marcará para siempre.
Las autoridades, por supuesto, han iniciado una investigación para esclarecer los hechos. Dos hipótesis se manejan hasta el momento. La primera apunta a un intento de robo de vehículo que terminó en tragedia al resistirse Sugey Margarita. La segunda, y quizás la más perturbadora, sugiere un ataque directo, un ajuste de cuentas, un acto premeditado. Sea cual sea el móvil, lo cierto es que una vida ha sido segada de manera violenta, dejando un vacío irreparable en una familia y sembrando la incertidumbre en la comunidad.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa trabaja a contrarreloj para dar con el responsable, pero la pregunta que todos nos hacemos es ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo seguiremos siendo testigos de esta ola de violencia que azota a nuestro estado? Este lamentable suceso se suma a una lista alarmante de homicidios registrados en Sinaloa durante las últimas horas. Culiacán, Guamúchil, Ahome, Mocorito… los nombres de las ciudades se repiten en un macabro recuento de vidas perdidas. Diez víctimas en tan solo un día, incluyendo un feminicidio. Números fríos que esconden historias de dolor, familias destrozadas y un clamor generalizado por justicia y paz.
¿Qué futuro les espera a nuestros hijos si crecen rodeados de violencia? ¿Qué clase de sociedad estamos construyendo si la vida humana parece no tener valor? La Escuela Secundaria Técnica Número 91 suspendió clases, una medida lógica ante la tragedia, pero ¿qué pasa con las clases de civismo, de respeto, de tolerancia que tanto necesitamos como sociedad? Esas son las lecciones que debemos impartir con urgencia, las que realmente pueden marcar la diferencia.
Mientras tanto, el hijo de Sugey Margarita recibe atención psicológica para intentar procesar el trauma. Un niño que se ha quedado sin madre, un futuro truncado por la violencia. Su historia, como la de tantas otras víctimas, debe servirnos de llamado a la reflexión, a la acción. No podemos seguir permitiendo que la violencia nos robe la paz, la esperanza, el futuro. Es momento de unirnos como sociedad, de exigir a las autoridades que cumplan con su deber, de construir un Sinaloa donde la vida sea el valor supremo.
Fuente: El Heraldo de México