16 de junio de 2025 a las 07:00
Ifigenia Martínez: 100 años de legado
El eco de sus pasos aún resuena en los pasillos del poder. Ifigenia Martínez, una figura que trascendió las barreras del tiempo y los prejuicios, dejó una huella imborrable en la historia de México. Mucho más que un nombre en los libros de texto, su vida fue un testimonio de lucha, perseverancia y un compromiso inquebrantable con la justicia social. Imaginen un México donde las mujeres apenas se asomaban a la vida pública, un escenario donde las voces femeninas eran silenciadas. En ese contexto, Ifigenia Martínez alzó la voz, no solo para hacerse oír, sino para transformar la realidad. Su formación académica, impecable y pionera, la convirtió en un referente. Obtener un doctorado en Economía en Harvard, siendo mexicana, en una época donde las oportunidades para las mujeres eran limitadas, habla de una determinación excepcional. No se conformó con el conocimiento, sino que lo puso al servicio de su país.
Desde las aulas de la UNAM, donde se convirtió en la primera mujer directora de la Escuela Nacional de Economía, hasta el Senado de la República, Ifigenia Martínez rompió techos de cristal, uno tras otro. Su participación en el movimiento estudiantil del 68, defendiendo la autonomía universitaria con valentía, la marcó profundamente y consolidó su compromiso con las causas justas. No se limitó a observar desde la comodidad de la academia, sino que se involucró activamente en la construcción de un México más democrático.
Su trayectoria política, marcada por la búsqueda de la equidad y la defensa de los derechos de las mujeres, la llevó a ser una figura clave en la fundación del PRD, un parteaguas en la historia política del país. Imaginen la fuerza de voluntad necesaria para romper con el partido hegemónico y emprender un camino nuevo, lleno de incertidumbre, pero con la convicción de construir un futuro mejor. Esa fue Ifigenia Martínez, una mujer que no temió a los desafíos.
Su legado no se limita a la política nacional. Su trabajo en la ONU y en la CEPAL demuestra su visión internacionalista y su compromiso con la justicia social en un contexto más amplio. Su crítica al neoliberalismo, en una época donde este modelo económico se imponía con fuerza, refleja su valentía intelectual y su preocupación por los más vulnerables.
La imagen de Ifigenia Martínez entregando la banda presidencial a Claudia Sheinbaum, la primera presidenta de México, es un símbolo poderoso. Es la culminación de una lucha de décadas, la materialización de un sueño por el que tantas mujeres lucharon. Es el paso de la antorcha a una nueva generación, un legado que inspira y compromete. Su vida, un ejemplo de coherencia y compromiso, nos recuerda que la transformación social es posible, que las barreras se pueden romper y que las voces silenciadas pueden, y deben, ser escuchadas. Ifigenia Martínez, una mujer que no solo vivió la historia, sino que la escribió.
Fuente: El Heraldo de México